Empresas

¿Crisis hotelera? ¡Y a mí qué!

Frits Van-Paasschen posa en el lobby del W Hotel de Barcelona

Al presidente mundial de Starwood Hotels& Resorts, Frits Van Paasschen, le emociona ver cómo, viniendo del aeropuerto barcelonés de El Prat, la W del hotel, conocido popularmente como el Vela, se va haciendo más y más grande. “¡Es el mejor de los reclamos!”, dice. A este ejecutivo le trae un poco al pairo que se hayan construido muchos hoteles, demasiados incluso, en España. Tampoco le quita el sueño que la demanda turística esté algo deprimida. Aunque la cadena norteamericana de hoteles de lujo no se ha librado de la crisis –las cuentas del pasado año sufrieron un duro castigo–, Van Paasschen tiene motivos para el optimismo. El W Hotel de Barcelona, la última enseña de la cadena en desembarcar en España, se encuentra al 90% de ocupación … ¡Y lleva menos de un año abierto! “En el mercado hay hueco si podemos aportar algo nuevo. Si se crea un reconocimiento de marca fuerte, con un W en París y otro en Londres, por ejemplo, la demanda para este tipo de hoteles se genera sola ”, asegura este directivo en una entrevista que publica Capital lea el pdf.

Frits Van-Paasschen posa en el lobby del W Hotel de Barcelona
Frits Van Paasschen es el presidente y CEO de Starwood Hotels. Foto: Laura Guerrero.

Con 15 hoteles en España –suyo es el Westin Palace de Madrid– y 21 en la Península Ibérica, Van Paasschen no descarta agrandar la huella de Starwood en nuestro país. “En Canadá, para una población de treinta millones, tenemos más de cuarenta hoteles. Así que, por comparación, las oportunidades para crecer aquí son muchas”, asegura. Eso sí, advierte que el modelo no es el tradicional europeo de construir hoteles en propiedad, sino el anglosajón de gestionar, gestionar y gestionar. “Es muy difícil ser el mejor inversor inmobiliario cuando se trabaja en cien países, pero si se tiene la experiencia y el conocimiento de gestionar una marca como W puedes exportarla a cualquier parte del mundo”, sentencia. Sin embargo, esta fórmula está teniendo un lento desarrollo en España. “Abanderar un hotel es un proceso más lento, lleva casi más tiempo que construir un hotel desde cero, porque implica convencer al propietario”, reconoce Van Paasschen. Pese a todo, este ejecutivo no descarta que la enseña W se extienda a otras ciudades españolas, aunque saber cuándo abrirá uno en Madrid sigue siendo una incógnita.

Lo que Van Paasschen no esconde es el apetito de Starwood por mercados emergentes como el chino o el indio en los que tiene puesta toda su esperanza –y el grueso de las próximas aperturas–. “Hay un consumidor de hoteles de lujo en India como los hay en Illinois”, dice. Y es que el lujo, señores, no ha muerto ni con la crisis.