Economía

Intereconomía se agarra al mando (de la TV)

José Manuel Díez Quintanilla, consejero delegado de Intereconomía, afirma que la gran fortaleza de su grupo está en haber “encontrado un público extremadamente fiel, y que no es un porcentaje minoritario, sino que refleja la gran manera de pensar y sentir de la sociedad española. Tenemos una línea editorial muy clara, con la que nuestros seguidores no pueden sentirse defraudados”.

El grupo enfoca todos sus productos a satisfacer a este nicho. Y, para ser viable, Díez estima que es clave que sus medios sean de nicho y de bajo coste. En este sentido, cita como ejemplo que su televisión tenga un gasto en producción tres veces menor al de las grandes, “lo cual no quiere decir que sea tres veces más mala”; o que La Gaceta tenga menores costes de distribución o impresión que los grandes grupos y una redacción, junto con Época, de 130 personas, cuando los grandes periódicos pueden contar con unas 400.

Sin grandes condenas frente a su periodismo de investigación

Pese a la agresividad de las portadas de La Gaceta, Quintanilla se muestra satisfecho por no haber tenido ninguna condena importante hasta la fecha –al margen de la sufrida por las injurias contra Jaime de Marichalar en Época-: “Es una muestra del trabajo bien hecho. Es poner de manifiesto situaciones. ¿Por qué hasta la fecha José Bono no ha puesto ninguna demanda? Porque lo único que pusimos de manifiesto fue su patrimonio. No lo ha rebatido. Sus propiedades no nos cuadraban con los ingresos que ha recibido por sus años de vida política”.

Quintanilla ve el periodismo de investigación clave para seguir ganando notoriedad, porque admite que aún hay mucha gente que no les conoce o que piensa que siguen siendo un diario de economía.

Este tipo de periodismo es el que les ha ayudado a haber pasado de 1.500 ejemplares de venta en quiosco en octubre de 2009 a más de 40.000 en los últimos meses.

El Gato al Agua no es el PP

Quintanilla admite que la ideología de programas como El Gato al Agua es más afín al PP. Incluso que los políticos populares puedan sentirse más a gusto en la televisión de su grupo. “Pero El Gato al Agua no refleja la ideología del PP. Yo no identificaría a los tertulianos tanto con partidos políticos, como con modelos de pensamiento, con pautas de conducta”, señala.

Este programa de debate es, sin duda, el más exitoso de Intereconomía. “Hemos conseguido hacer una televisión interactiva. Nuestro público se identifica mucho con el envío de mensajes en los programas debate. Es una fuente de ingresos. Pueden enviarse 4.000 en una edición. Nos dan un toque de distinción e identifica mucho al público con la cadena”, dice Quintanilla.

El Gato al Agua es el programa que hace creíble que la cadena pueda subir del 1,5% de audiencia, objetivo para final de 2010, a un 2%, una meta más de futuro. Para conseguirlo, cuentan también con otros programas que están funcionando. Por ejemplo, el deportivo Punto Pelota, de Josep Pedrerol: “Logra hacer un programa deportivo sin identificarse con ningún equipo. Nos ayuda a rejuvenecer la media de edad de la cadena, que es de 50-60 años”, explica Quintanilla.

El ejecutivo de Intereconomía reconoce que, al menos con su estructura actual de bajo coste, “nunca conseguiremos tener grandes audiencias. No podemos competir con los grandes eventos. Pero lo que logramos es suficiente. Conseguimos estar en la guerra del mando”.