Economía

Se acabó lo gratuito (médico, autovías…)

No les quiero asustar. Pero últimamente, he tenido sendos desayunos con dos políticos de alto vuelo, uno del PP y otro del PSOE, y los dos me han venido a decir que mucho de lo gratuito que hoy tenemos –médico, universidad, autovías…- se va a acabar. Puede ser en un año, en dos o en tres. Pero el Estado de Bienestar no va a seguir siendo tan generoso. Todo ha cambiado con la crisis. La economía no tienen la suficiente tracción para tirar de unos abultados y disparados gastos sanitarios, educativos, farmacéuticos… La losa –más bien, el losón– de la deuda pública seguirá encorvando la espalda del estado durante años, y no le dejará respirar. Y el envejecimiento, la proliferación de canas entre la población española, parece imparable. Pero este no es un debate filosófico, de salón. Basta con hojear las portadas de los periódicos o hacer clic en las webs informativas para que ver que nuestros vecinos están en el mismo atolladero. Algunos incluso ya han empezado la cura de adelgazamiento, con dietas que hasta ahora desconocíamos. O nos parecía simples locuras. En Reino Unido, el primer ministro, David Cameron, acaba de darle el mayor tajo al estado de Bienestar británico de su historia. Los estudiantes están que trinan porque les han triplicado la matricula universitaria; los funcionarios trinan también porque  se van a poner en la calle a medio millón de servidores públicos…Pero las barbas de casi todos los vecinos europeos se han puesto a remojar. Miren lo que pasa en Irlanda, en Grecia, en Francia… Decía recientemente en una entrevista a Capital, Juan Luis Cebrián, consejero delegado de Prisa, que el gran problema es que no nos enteramos –o no nos queremos enterar- que esto no es una crisis cualquiera, un bajón de esos que le suelen dar a la economía cada cierto tiempo, sino un auténtico cambio de paradigma. Durante el desayuno con el personaje del PP, muy curtido en economía y a todos luces ministrable, decía que es casi seguro que si Rajoy se instala en La Moncloa, tendrá que tocar algunas de las siguientes teclas: la Sanidad -introduciendo algún tipo de copago, que, en román paladino, equivale a pagar algún dinerillo cada vez que se visita al médico-; las pensiones –alargando la base de años cotizados para el cálculo de la pensión o cualquier otra medida que, al final, abarate la pensión resultante–; la educación –la matricula universitaria apenas representa una pequeña parte de los 5.000 ó 6.000 euros que le cuesta al estado cada alumno–; las autonomías –tal vez mejorando la gestión de los ayuntamientos, mancomunando servicios…; infraestructuras públicas –quizá privatizando algunas, introduciendo algún tipo de peaje en autovías…-. Y otras teclas, como el mercado laboral o la regulación de servicios. Pero sobre todo habrá que racionalizar, para que el reciba una prestación –gratuita, semigratuita o simplemente más barata- lo necesite de verdad y no sea un banquero multimillonario que se acaba de quedar en paro. En fin, toca ser más pobres, algo más pobres que antes.