Economía

Profesiones raras, pero con mucho futuro

Hay vida más allá de médicos, abogados, economistas, informáticos… Los cambios en el estilo de vida de las personas, en el entorno medioambiental, y en la forma de hacer negocio de las empresas (en parte debido a la crisis), están impulsando profesiones hasta ahora poco conocidas. Algunas comienzan a sembrarse. Otras empiezan a germinar. E, incluso, las hay que ya están dando sus primeros frutos. ¿Qué tienen en común? Tratan de cubrir necesidades sociales hasta ahora insatisfechas y cuentan con un gran futuro laboral.

‘Community Manager’: Todas las empresas acabarán integrando las redes sociales dentro de sus estrategias de comunicación. Y para crear, gestionar y dinamizar una comunidad de usuarios en Internet, con independencia de la plataforma que se emplee, el community manager se encargará de unir la marca con el usuario. ¿Cómo? Cogiendo el objetivo de esa marca y transformándolo en un entorno que atraiga al usuario para que éste se sienta a gusto. En definitiva, será la persona encargada de defender las relaciones de la empresa con sus clientes en el ámbito digital con la meta final de que los objetivos  de ambas partes se cumplan.

Ingeniero de consumo energético eficiente: En la próxima década, el sector de las energías renovables generará un millón de empleos. Cierto que ya la demanda de ingenieros en estas energías (solar, hidráulica, eólica y geotérmica) es notable. Pero no todo será montaje y mantenimiento de plantas. También habrá que concienciar, y guiar, tanto a empresas como a particulares, en su uso correcto. Y ahí surge la figura del ingeniero de diseño de consumo energético eficiente, que asesorará a arquitectos para que sus proyectos consuman menos energía.

Bioinformático y nanomédico: El sector de la salud demandará profesionales como los bioinformáticos, que conjugarán el uso de la informática con la biotecnología para nuevos tratamientos médicos. Asimismo tendrán una fuerte demanda los nanomédicos, médicos especialistas en crear microdispositivos que se implantarán en el cuerpo humano con el fin de curar. Sin olvidar la figura del consejero genético, aquel que de acuerdo a la genética del paciente, elaborará un tratamiento acorde con sus condiciones, o la telemedicina, que hará posible que un cirujano opere a distancia vía robots, muy útil en catástrofes naturales, por ejemplo.

Ingeniero mecatrónico: Robocop, Terminator… Podrían ser obra de algún ingeniero mecatrónico, pero no. Este profesional se dedica, por ejemplo, a hacer os brazos de las maquinas soldadoras de las líneas de montaje de automóviles, o cualquier otro sistema mecánico que requiera movimiento controlado de forma electrónica. Dicho en román paladino, una mezcla de mecánico, electricista e informático. Y si tenemos en cuenta, por ejemplo, la “revolución” que va a suponer el aterrizaje del coche eléctrico, su cotización subirá al alza.

Tecnoagricultor: Una de las áreas que deberán buscar una mayor cualificación es la agricultura. Ya no bastará con las enseñanzas traspasadas de generación en generación. Mezcla de agricultor y tecnólogo, los tecnoagricultores utilizarán robots, tratamientos químicos, riego inteligente… Todo ello controlado desde la propia casa, utilizando todas las tecnologías disponibles a su alcance, desde un simple ordenador hasta ingenios mecánicos que irán mostrando la evolución de la siembra día a día. Y si salta la alarma por cualquier incidencia, al instante se pondrán los remedios oportunos para salvar la cosecha.