Economía

¿Qué cabeza de dictador será la próxima en rodar? Hagan sus apuestas

¿Quién será el próximo tirano en caer? ¿Gadafi? ¿Tal vez Ahmadinejab, el presidente de la díscola Irán? Nadie sabe cuántos dictadores, ni quiénes, van a ser derrocados en los próximos días tras esta ola de democracia que recorre el norte de África y en la que algunos creen ver una reedición de la caída del Muro de Berlín.

Quizá una forma de hacer nuestras cábalas sobre los efectos purificadores de este soplo de aire fresco democrático sea acudir al curioso mercado de predicciones o web de apuestas InTrade (www.intrade.com), una de las mayores del mundo. Al margen de ver quién tiene más posiblidades de llevarse la próxima estatuilla del Oscar a la mejor película o al mejor director, podemos observar qué porcentaje apuesta por el derrocamiento de tal o cual tirano antes de finales de 2011. El volumen de contratos que se intercambian no es muy grande, de momento, pero es lo suficientemente significativo. En concreto, Gadafi –debe estar temblando- es el que más posibilidades tiene de acabar exiliado o enterrado en un cementerio de su tierra: un 80% (el nivel llegó a ser superior pero después de la represión sangrienta de los últimos días y de su hollywoodiense aparición en televisión amenazando con masacrar a la población, algunos han cambiado de opinión y lo ven más fuerte; después de todo lleva siendo el tirano de un país en que nadie mueve un pelo sin que él lo diga desde 1969). El presidente de Bahréin -Al Khalifa- tiene un 65% de posibilidades mientras que el de Yemen –alli Abdullah Saleh- tiene un 59%.

Lo más sorprendente -o tal vez no- es el caso del presidente de Irán, Muhamar Ahmadinejab, y del ayatolá Ali Khamenei. El primero tiene un porcentaje de posibilidades de abandonar el poder del 18% -o lo que es lo mismo, el 84% cree que seguirá amedrentándonos con sus locuras y su fanatismo- y el segundo un 22%-. Es decir, los apostantes ven pocos cambios en Irán, aunque las apuestas sí han subido marginalmente en los últimos días. ¿Es lógico que esto sea así? Sin lugar a dudas. Irán no es Libia. A diferencia de las dictaduras amigas -unas más y otras menos- de Estados Unidos, Teherán se han convertido en un fortín tras décadas de enfrentamiento con Occidente, que han aislado y endurecido a este régimen teocrático. Hace unos días, los representantes del Movimiento Verde, un movimiento democrático, tímido y desorganizado, se han manifestado por las calles, pero rápidamente han sido sofocados. Tal vez haya dos diferencias fundamentales que juegan a favor de la pervivencia de los dictadores en la República Islámica de Irán. Primero, el Ejército. A diferencia de lo ocurrido en Egipto y Túnez, en el que los militares se han puesto de parte del sufrido pueblo, en Irán el monopolio de la fuerza lo tiene la Guardia Revolucionaria, un ejército ideológico formado por los pasdarán. Además, cualquier tensión con Occidente o posibilidad  de conflicto suele beneficiar al régimen que acusa a Estados Unidos de orquestarlo todo y de estar detrás de todo. En el fondo, Ahmadinejab piensa que todo lo que ocurre en el mundo árabe no es más que una señal de que su Revolución Islámica de  1979 puede estar a punto de renacer en el mundo árabe.

Haga su apuesta, por favor.