Economía

Si nada fuese gratis en Internet, por qué pagarías tú

Imaginemos que un día encendemos el ordenador, nos metemos en Internet y ¡sorpresa!: nos metamos donde nos metamos nos piden la tarjeta de crédito. Escuchar nuestra canción favorita cuesta un céntimo; enviar un email, dos céntimos; charlar con los amigos en Facebook, otro céntimo; y leer una noticia sobre la crisis en Egipto, dos céntimos. ¿Qué harías tú? Sí, sacudir la cabeza de sorpresa, apagar el ordenador y volver a encenderlo, esperando que todo haya sido un mal sueño. Pero ¿y luego?

Este juego que se antoja algo tonto en esta cultura de lo gratuito o lo cuasi gratuito –freenomics– no es ninguna bobada. Puede servir para analizarnos bien como consumidores y ver el potencial de los negocios en la web. Y eso mismo es lo que ha hecho la reputada consultora McKinsey para averiguar los millones de dólares en business que mueve la red. Los resultados igual te sorprenden.

Por lo que más está dispuestos a pagar los consumidores es por el correo electrónico. No les importaría abonar religiosamente unos 3,2 dólares al mes. Un pequeño excurso: cada persona en la oficina suele recibir entre 20 y 100 emails por día. Y el año pasado, la cifra no la tomen al pie de la letra, se dice que se enviaron en el mundo 7 billones de emais de una punta a la otra del planeta. En segundo lugar, y esto es una clara demostración de nuestra adición a Google, pagaríamos otros 3,1 dólares por seguir haciendo búquedas. Y es que nadie de nosotros nos imaginamos vivir sin esos motores de búsquedas que nos sacan de tantos apuros, y tan rápidamente. En tercera posición se sitúan las redes sociales –a la que el consumidor destinaría unos 2 dólares al mes- y en cuarta la mensajería instantanea –otros 2 dólares-. A partir de ahí todo va a menos, hasta llegar a los 0,6 euros por jugar online. El orden decreciente es: telefonía por internet, mapas, vídeos, información comparada sobre compras, música, wikis, páginas amarillas, descargas, podcast y cotenido para lectura, blogs y juegos –también directorios-.

Como se ve, la gente está dispuesta a pagar en un 44% por comunicación, en un 38% por servicios de la web y en un 18% por entretenimiento. Además, la gente estaría dispuesta a sacar la cartera ppor servicios que le limpien de spam el correo, que le garanticen la privacidad y que le protejan de los virus y otros enemigos virtuales.

Por leer contenido los lectores pagarían unos 0,7 dólares al mes,poco comparado con el correo electrónico. Pero eso da igual. Ya se sabe que la industria del perfume regala un 0,1 por ciento de sus fragancias en forma de muestras con el fin de vender el otro 99,9 por ciento, mientras que en Internet es lo contrario: hay que ‘regalar’ el 99,9 por ciento para ganar el 0,1 por ciento.  Me pregunto si ese mismo consumidor americano fuese español pagaría 0,7 dólares o euros al mes por leer noticias o historias.  ¿Si tuvieses un iPad pagarías por leer el periódico? ¿Por leer una revista? Y me pregunto también si pagarías por todos los servicos antes mencionados.  ¿También pagarías más por las redes sociales que por la música o los vídeos?