Economía

Abertis también quiere tener su propio Heathrow

Ferrovial es dueño del aeropuerto de Heathrow, Fraport gestiona el hub de Francfort y Hochtief lleva el día a día de las instalaciones de Sidney. Todos estos operadores tienen su gran buque insignia con el que pasearse por el dinámico mercado aeroportuario mundial. Algo de lo que no puede presumir Abertis, pese a tener intereses en 30 aeropuertos –caso del londinense de Luton, el irlandés de Belfast o el sueco de Estocolmo– en nueve países con un tráfico de más de 80 millones de pasajeros. Les falta un gran aeropuerto. Un borrón en la carta de presentación de alguien que aspira a jugar en la Champions League de los grandes operadores aeroportuarios internacionales y obtiene de este sector casi el 10% de sus ingresos.

En la concesionaria de infraestructuras propiedad de La Caixa, ACS y CVC son conscientes de que no se puede ser nadie a nivel global si no se agita la bandera de alguno de los grandes aeropuertos. Por eso la próxima privatización de Aena se ha convertido en un objetivo prioritario. Su intención no es convertirse en accionista del holding que controla el medio centenar de aeropuertos de Aena sino hacerse con la concesión de Madrid-Barajas o El Prat de Barcelona. A poder ser los dos, pero como mínimo aspira a aterrizar en uno. Tras meses lanzando balones fuera, en la compañía ya no esconden cuáles son sus planes. “Como grupo operador de aeropuertos no podemos quedar al margen de este proceso de privatización. Nuestro interés es operar uno de los dos aeropuertos si las condiciones son las adecuadas”, reconoció hoy el consejero delegado del grupo, Francisco Reynés, durante  un encuentro organizado por la Asociación de Periodistas de Información Económica (APIE).

El consejero delegado de Abertis, Francisco Reynés.

El ejecutivo mallorquín está a la espera de que Aena desvele más detalles del proceso, algo que ocurrirá en las próximas semanas después de que la empresa pública cerrase recientemente la contratación de asesores. Pero ya ha dado alguna pista que hace entrever que Reynés y su equipo van a poner toda la carne en el asador para hacerse con algunos de los dos mayores aeropuertos españoles:

  • Tiene ansías y necesidad de seguir creciendo. Tras dos años en los que ha estado más centrado en consolidar las inversiones realizadas desde 2005 y optimizar costes, Reynés quiere que Abertis emprenda de nuevo una etapa de crecimiento. “Una compañía de infraestructuras como la nuestra tiene que crecer porque el futuro es finito [las concesiones tienen fecha de caducidad] y aporta valor”. Sin embargo, con la excepción de la privatización de Aena, no se vislumbran muchas oportunidades atractivas donde invertir en 2011 en el ámbito de las concesiones de infraestructuras, en parte debido al hecho de que muchos de los países en los que quieren operar están en un año preelectoral.
  • A falta de que se conozca todo el pliego de condiciones del concurso, se sabe que la mayoría del capital estará en manos privadas. Se cumple así uno de los requisitos principales de Abertis, que sólo puja por proyectos donde sea el socio industrial de referencia con la mayoría del capital.
  • No se van a hacer locuras ni van a ofrecerse precios estratosféricos como los previos a la crisis, por la pérdida de valor de estos complejos en los últimos años y porque no habrá tantos competidores. Grupos como ACS, Sacyr, FCC o Acciona que hace un par de años hubiesen pujado sin pensar, hoy están más preocupados de reducir deuda, acicalar sus balances y desprenderse de activos que en dejar un dineral por entrar en el negocio aeroportuario.
  • Abertis ya conoce bien lo que es convivir con Aena, de la que es socia en buena parte de sus aeropuertos en el extranjero.
  • Tiene uno de los balances menos endeudados del sector y ha reducido su deuda en 761 millones de euros en los últimos meses.