Economía

¡Hola liquidez! ¡Adiós morosos!

Que el sector público español paga mal, y tarde, es un secreto a voces. Si no, que se lo pregunten a los más de 200.000 autónomos y microempresas que se han visto obligados a echar el cierre durante los dos últimos años, según la Asociación de Trabajadores Autónomos (ATA). Además, el 67% de los cierres se han debido a la falta de liquidez provocada por los impagos y retrasos en el cobro de las facturas, según el experto en morosidad Pere Brachfield. Casi 30.000 millones de euros por parte de la Administración Central, más otros 17.000 millones de euros de las Comunidades Autónomas, más 9.000 millones por parte de los entes locales. ¿Resultado? El sector público español es el que peor responde a sus obligaciones de pago de toda la Unión Europea. Un agujero negro que se agrava si en el cesto se mete a empresas privadas en quiebra.

¿Todo perdido? ¿Trabajo para nada? ¿El fin? Lejos de ser agoreros, en mercadeuda.com ven la botella medio llena. Y es que este portal lo que hace es poner en contacto a vendedores con compradores de deuda, tanto comercial como financiera. Entre los primeros están miles de pymes y autónomos que tienen facturas impagadas y que prevén que no van a cobrarlas porque sus deudores son la administración pública o empresas en quiebra. Es lo que hacen muchos inversores particulares y empresariales de Nueva Rumasa o de Martinsa Fadesa, que han vendido su deuda a través de esta plataforma online. Entre los segundos, se encuentran fondos de inversión o compradores profesionales que buscan obtener grandes expectativas de rentabilidad con la compra de deudas de terceros.

Sólo en sus dos primeros meses de funcionamiento, a través de la web, se han puesto a la venta unos 200 millones de euros. “Mercadeuda.com está en contacto con inversores institucionales extranjeros y fondos especializados en la compra de deuda impagada que disponen de cuantiosos recursos para estas operaciones, asumiendo el riesgo de impago y de iliquidez a cambio de un descuento”, afirma Óscar Ortega, consejero delegado de la compañía. Dichos descuentos oscilan entre el 5% y el 15% sobre su importe nominal.

La plataforma, que no actúa como comprador ni fija los precios de venta para una determinada deuda (es un mero intermediario), está abierta a todo tipo de deudas reales y acreditadas documentalmente, ya sean personas físicas o jurídicas, procedentes tanto de entes públicos como de empresas privadas y particulares. Hasta ahora, los vendedores que se han acercado a la web son acreedores con deudas por importes entre 25.000 y 200.000 euros. El objetivo de la compañía es captar deudas por un importe superior a los 5.000 euros, dado que las cuantías inferiores a esa suma resultan poco atractivas para los potenciales compradores. Y, de paso, ofrece la posibilidad de obtener liquidez a compañías y autónomos sin otras alternativas.