Mercados

¿Y si abrimos una 'business school'?

El  Cañón del Colorado, la Toscana, o el Parque Nacional de Monfragüe. ¿Qué tienen en común? Aparte de su belleza paisajística, nada. ¿Y si alguien le dijera que sirven para dar clases a directivos y empresarios? Su respuesta sería del tipo: “¡Qué locura!”. Pues así es. Y todo gracias a una escuela de negocios nacida en marzo de 2008 a iniciativa de un grupo de empresarios y con el apoyo de la Junta y la Universidad de Extremadura. Su nombre: Extremadura Business School (EBS). “Tenemos una serie de actividades fuera de las aulas que tratan de dar una visión diferente de la gestión”, afirma Carlos Ongallo, su director. Por eso, y para que sus alumnos aprendieran a tomar decisiones extremas y a negociar, se los llevaron al Parque Nacional de Monfragüe con miembros de los servicios secretos israelíes. Y si hay que desarrollar el trabajo en equipo en condiciones de soledad, pues nada mejor que el Cañón del Colorado. ¿Su próximo destino? Para octubre de 2011, y con el fin de gestionar un fenómeno como la incertidumbre, han elegido la bella región italiana con capital en Florencia. ¡Y ya tienen más de 200 inscritos! “La experiencia de nuestros alumnos es de altísima satisfacción”, dice orgulloso su director. No en vano, más de mil alumnos,  empresarios y directivos con al menos cinco años de experiencia (no solo de Extremadura), son los que han pasado por los cursos, programas de formación, y programas de fidelización y continuidad de EBS en su año y medio de vida.

Pero EBS no es una gota en medio del desierto. Porque, con la crisis, han aparecido nuevas escuelas de negocios. Algunas se dirigen a directivos, otras a emprendedores… Las hay con aulas físicas, y las hay virtuales. En ocasiones nacen por iniciativa de un particular, mientras que en otras el germen que las hace brotar es una universidad con años y años de experiencia a sus espaldas. “Es un mercado que tiene demanda, y aunque es un sector que no es el más rentable del mundo, puede ir bien. Por eso han proliferado en los últimos años”, apunta Juanma Roca, autor del libro MBAs, ¿ángeles o demonios?.

Y si la formación presencial y los directivos son la razón de ser de EBS, los emprendedores y el uso de las nuevas tecnologías y de la innovación en el aprendizaje son las señas de identidad de IEBS (Innovation & Entrepreneurship Business School). Octubre de 2010 fue el pistoletazo de salida de esta escuela online o a distancia cuyos programas se centran en los ámbitos de las finanzas, el márketing y management comercial, los recursos humanos y la dirección de empresas para emprendedores. “El campus virtual ofrece la posibilidad al alumno de adaptarse a su ritmo de vida, y además le ofertamos la formación low cost”, indica Juan Antonio de la Cruz, su director académico. ¿Qué es formación low cost? Se trata de un concepto por el que el alumno puede ajustar las prestaciones de la enseñanza a sus necesidades. “Sin reducir por ello su calidad”, recalca de la Cruz. ¿Cómo? Por ejemplo, si el alumno no quiere tener disponible al profesor todos los días, pues puede prescindir de sus servicios durante determinados periodos, con el consiguiente ahorro al quitarse dicho coste (los precios de los máster, programas y cursos oscilan entre los 1.000 y los 6.000 euros).

Pero para emprendedor, Rafael García Gallardo, que tras una experiencia de 20 años en el área de márketing de diferentes empresas, y una década como director de Admisiones de ESIC, decidió liarse la manta a la cabeza y montar su propia escuela de negocios: Madrid School of Marketing (MSMK). “Fue en 2009, en la playa, donde desarrollé el plan de empresa”, comenta. Un año después, abrió sus puertas. “Son gente que viene de otras escuelas, son emprendedores, son valientes que están abriendo escuelas especializadas”, subraya Rafael Rodríguez-Alberola, socio director de la consultora de postgrado Círculo de Formación.

En su primer año de andadura, MSMK cuenta con 77 alumnos, de los que un 20% proceden de otros países, y 270 profesores, todos externos. Su programación consta de diez programas máster, de diez meses de duración, con 400 horas lectivas y más de 200 horas de trabajo individual y en equipo; y de quince programas executive, de 40 a 180 horas. ¿Su precio? Entre 9.800 y 13.500 euros. “La experiencia no tiene nada que ver con lo que hacía antes. Ser empresario es otro mundo. Está en juego tu patrimonio, tu credibilidad y, lo más duro, es enfrentarse a uno mismo”, comenta su impulsor. Universitarios (20%) y profesionales (80%) conforman el grueso de sus alumnos, que en su gran mayoría han conocido la escuela por Internet. El objetivo es que, cuando acaben los estudios, tengan la suficiente confianza en sí mismos para abordar todo tipo de proyectos, que sepan defenderse, autogestionarse y superar los problemas. “Al alumno que no viene, que no trabaja, se le invita a salir”, recalca Rafael García Gallardo.

Tras consolidar la escuela, su principal meta, García Gallardo reconoce que su reto es que ésta “no sea una escuela de parados”, por lo que está dándola a conocer en diferentes empresas. También posee una bolsa de trabajo para canalizar las ofertas que llegan, y a más largo plazo no descarta dar el salto a Latinoamérica, Europa y Asia. “‘África también me atrae mucho”, reconoce.

Pero si MSMK nació gracias al empuje de una persona, todo lo contrario ocurre con la ICADE Business School, el centro especializado en postgrado empresarial que tiene tras de sí a la Universidad Pontificia Comillas, y que inició su actividad como tal en septiembre de 2010. Entonces, y debido a la implantación del Espacio Europeo de Educación Superior (conocido popularmente como Plan Bolonia), la Junta de Gobierno de la Universidad decidió suprimir el Instituto de Postgrado y Formación Continua, y que viera la luz la nueva escuela de negocios integrada en la facultad de Ciencias Económicas y Empresariales (ICADE). “El objetivo es desarrollar al máximo el postgrado empresarial siguiendo las características de experiencia, prestigio y calidad que tienen nuestras licenciaturas”, afirma Javier Gómez Lanz, su director.

¿Hay sitio para tantas? “Más que exceso de escuelas, pesa más la demanda de mercado. Pero hay que separar el grano de la paja y algunas se han creado para hacer negocio”, comenta el autor del libro MBAs, ¿Ángeles o demonios? El tiempo, como en otras muchas ocasiones, pondrá a cada una en su sitio.