Economía

Bolsas de plástico, de tela, de papel, reciclables, de patata… y ahora también de azúcar

No se trata de ninguna broma. La búsqueda de un mundo sostenible es un acicate para potenciar el departamento de I+D+i de las empresas y de uno de ellos han surgido unas nuevas bolsas fabricadas con caña de azúcar, que se podrán adquirir en los lineales en un par de meses. Los responsables del invento son los franceses del grupo Sphere, líderes europeos en la fabricación de bolsas, que han apostado sin reservas por sustituir el plástico por otros elementos menos nocivos para el medio ambiente.

Y es la gran ventaja de estas bolsas de caña de azúcar es que no emiten CO2. “Al proceder de una planta, la olsa no emite dióxido de carbono”, explica Alfonso Biel, director general de Sphere España. Además de ello, este producto cuenta con el valor añadido de que es casi igual de resistente que el plástico tradicional, y mucho más que la bolsa fabricada con fécula de patata, la única opción que existía en la actualidad. “En 2005 incorporamos este tipo de bolsas de fécula de patata, pero pronto vimos que la caña de azúcar era mejor materia prima”, añade Biel. Para desarrollar el producto, la empresa gala ha tenido que invertir 35 millones de euros (4,5 millones en España) en el desarrollo de una nueva línea de negocio  que engloba estas bolsas elaboradas con polietileno vegetal desarrollado a partir del azúcar, y que costarán un 15% más que las tradicionales bolsas de plástico.

Este incremento de precio deja en el aire la gran pregunta: ¿Está el consumidor dispuesto a pagar más dinero por ser sostenible? “Según un estudio que hemos hecho, el 85% de los españoles pagaría esa diferencia por un producto más respetuoso con el medio ambiente. Ahora lo que hay que solucionar para que el producto tenga éxito es su diferenciación en los centros comerciales”, añade Biel.

En concreto, el directivo se refiere a la escasa información que se ofrece en los lineales con respecto a los productos verdes. “El cliente no puede distinguir lo que es sostenible y lo que no. Nadie le informa. Hay que buscar que cuando se vaya a comprar no haya dudas en este sentido. Que se vea muy claro lo que es limpio y lo que no lo es”, reclama Biel.

El tiempo dirá si la distribución se cree finalmente que el mundo futuro girará en torno a la sosteniblidad. De momento, sus acciones no han pasado de meras estrategias de marketing, como fue la eliminación de las bolsas de plástico en las cajas mientras las siguen utilizando en toda la cadena de productos refrigerados y en pescaderías, carnicerías, etc. “No ha cambiado nada. Lo único es que antes los supermercados te daban las bolsas gratis y ahora te las cobran a un precio mucho mayor del que ellos las pagan. La sosteniblidad es mucho más que eso. Nosotros sí nos hemos tomado en serio este tema. De hecho, esperamos que en 2020 toda nuestra producción provenga de polietilenos vegetales y no de derivados del petróleo”, concluye Biel.