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¿Cuántos años (biológicos) tienes?

El DNI revela nuestra edad cronológica, pero… ¿se corresponden nuestros años con la edad biológica de nuestro cuerpo? Es decir, ¿somos más o menos viejos de lo que nuestro DNI dice? Y puestos a indagar, ¿cómo podemos saber nuestra edad biológica? Una biotecnológica española ha sacado un método que resuelve estas dudas. Se llama Life Length y su innovación dicen que será equivalente a la revolución que en su día supuso la aparición de la prueba del colesterol. Pero vayamos por partes.

La ciencia (y la evidencia) ha demostrado que no todos los individuos envejecen a la misma velocidad con independencia de que puedan tener la misma edad. ¿Y a qué se debe? La genética, el medio ambiente y los hábitos de vida influyen en nuestro organismo. El estrés, la dieta, las horas de sueño, fumar… todo pasa factura. Pero ahora también se sabe que el 70% del envejecimiento está relacionado con la longitud de los telómeros. ¿Y eso qué es?, pensarán. Los telómeros son los extremos de los cromosomas y sirven para garantizan la estabilidad celular en el proceso de replicación. ¿El problema? Que a medida que las células se dividen, la longitud de los telómeros se va acortando. Algo así como cuando un lápiz nuevo, con el uso, se va acortando, acortando hasta que llega un momento en el que ya no se puede coger para escribir. Y ya no sirve. Pues cuando el acortamiento de los telómeros alcanza un punto crítico, no hacen bien su función y la célula deja de dividirse.

Y ahí es ahora cuando entra en juego Life Length. La compañía ha desarrollado, fruto de las investigaciones de la doctora María Blasco del Centro Nacional  de Investigaciones Oncológicas (CNIO), un servicio de medición telomérica con una tecnología novedosa en el mundo –hay otra compañía estadounidense competidora-. La diferencia: la precisión de Life Length para saber el porcentaje de telómeros cortos. Al cliente/paciente se le recoge una muestra de sangre o de tejido y Life Length le entrega, por el módico precio de 500 euros, un informe con la longitud media de sus telómeros, el porcentaje de los que son cortos y una estimación de la edad biológica por comparación con una base de datos.

Y ahora que sabemos cuán viejos somos de verdad, ¿qué hacemos? “Está demostrado que se puede ralentizar el acortamiento de los telómeros cambiando los hábitos de vida”, asegura Steve Matlin, consejero delegado de Life Length. Así que su consejo es hacerse una medición al año para ir viendo la evolución. ¿Y ya está? “Y cada vez hay más evidencia científica de que los telómeros más cortos están relacionados con un mayor riesgo de sufrir enfermedades cardiovasculares y con el desarrollo de ciertos cánceres y enfermedades neurológicas como el Alzheimer”, añade. Y es aquí donde se abre una gran ventana: diseñar una medicina personalizada. Aunque se ha abierto un debate en la comunidad científica sobre si se sabe lo suficiente como para que la información que proporciona sea útil, lo cierto es que ya hay compañías farmacéuticas y de cosmética interesadas en usar el test para el desarrollo de sus productos. A Matlin le gusta recordar que cuando salió la prueba del colesterol no había fármacos para rebajarlo. Luego llegó Lipitor, de Pfizer, que se ha convertido en un medicamento superventas. “En el futuro, habrá el Lipitor de la telomerasa, la enzima que permite el alargamiento de los telómeros”, dice convencido. Aunque reconoce que el partido no ha hecho más que empezar.

Pero para estar en los primeros minutos de juego, a Life Length no le están yendo las cosas nada mal. Con sólo un año de vida, ya ha realizado unas mil pruebas y, claro, ya ha generado ingresos. Es más, espera cerrar el año con unos 300.000 euros de facturación, algo poco habitual en un sector como el de la biotecnología que suele necesitar años hasta que sus productos llegan al mercado. Para el año que viene, la compañía calcula realizar entre 15.000 y 20.000 pruebas y lograr entre tres y cuatro millones de facturación. Y confía, pese a la que está cayendo, en cerrar con éxito una segunda ronda de financiación para captar seis millones de euros.

El tiempo demostrará lo acertado del modelo de negocio, pero solo el hecho de intentarlo demuestra que en este país sigue habiendo buenas ideas. Y eso es, en sí mismo, un triunfo.