Economía

Hoy yo soy el jefe. Y, el jefe, a la centralita

“Si yo fuera el jefe…”. ¿Cuántas veces, incluso a lo largo de un mismo día, hemos pensado en cambiar los papeles con el mandamás de turno? Pues ya no será una quimera. Por lo menos en Alquiler Seguro. Esta empresa, especializada en la implantación de medidas preventivas para evitar la morosidad, ha puesto en marcha la campaña “Ponte en mis zapatos”. ¿En qué consiste? En un intercambio de puestos de trabajo para que todos los empleados experimenten, de primera mano, cada parte de la empresa.

El objetivo no es otro que todos aquellos que forman parte de la compañía conozcan la labor que desarrollan sus compañeros como si de la suya propia se tratase. ¿Cuántas veces han quedado puestos libres en la empresa y ha habido que buscar fuera porque dentro de la misma no había personas adecuadas para cubrirlos? Y, cuando se habla de todos, son todos, desde directivos hasta empleados, independientemente del cargo que desempeñen. Además, ninguno de ellos actuará como mero observador. Ninguno verá, como se suele decir, los toros desde la barrera. De esta manera, el jefe podrá atender a la centralita. O un comercial organizar la gestión de la empresa. O el departamento de administración realizar labores comerciales. El fin es muy claro: acabar con las barreras que se crean en las empresas por el elevado número de departamentos existentes en las mismas y su excesiva especialización. “Todas las secciones de la empresa están relacionadas e intervienen en algún momento del proceso, pero cada una tiene una labor muy definida que el resto de departamentos ni conocen ni realizan. Es este desconocimiento el que genera dichas barreras”, afirman desde Alquiler Seguro. Por eso, nada mejor que dar a conocer a cada integrante cómo es el día a día de los compañeros de los otros departamentos. Así, de esta manera, se demuestra que cada acción de un empleado repercute en el trabajo diario de otras personas, “dificultándolo o facilitándolo en función de lo eficaces y eficientes que sean en la ejecución de su labor”, comentan en la compañía. ¿Durante cuánto tiempo se practicará ese intercambio? Durante un mes. Y al finalizar cada intercambio, los trabajadores elaborarán un diario en el que plasmarán sus impresiones. ¿Serán positivas o negativas? ¿Dependerá de si se ocupa un cargo inferior o superior? Veremos las conclusiones.