Economía

Los chinos quieren comprar toda Europa

Los chinos tienen un nuevo y ambicioso objetivo en su ascenso en la arena internacional: Europa. Quieren venir con sus enormes reservas de divisas, como el que va a un gran centro comercial con un enorme saldo en la tarjeta, ahora que hay rebajas y los gobiernos y las empresas europeos están asfixiados. Europa les interesa incluso más que Estados Unidos o cualquier otra región. Ya no les vale con comprar infraestructuras en Oriente Medio, o materias primas en África o Latinoamérica. Quieren poner un pie en la Vieja Europa. No solo es la deuda soberana de los Estados que están con el agua al cuello lo que les atrae. Son también sus empresas, su tecnología, su know how, su tradición y cultura industrial, su mercado de 500 millones de consumidores… Un fondo de capital chino ya compró el año pasado un 30% del grupo energético francés GDF Suez por 3.000 millones de euros, la mayor inversión china hasta el momento en Europa.El ministro chino de Comercio, Chen Deming, ha advertido que Pekín va a enviar este año una delegación de inversores chinos para “adquirir empresas europeas”. Esta percepción de que China va a por Europa es generalizada entre los analistas. Un reciente estudio del European Council on Foreign Relations (ECFR) –La lucha por Europa- da algunos ejemplos de esta sorprendente conquista a cámara lenta y advierte de algunos problemas derivados para los europeos. Entre octubre de 2010 y marzo de 2011, los chinos han firmado contratos con europeos por valor de 64.000 millones (un 30% en los países mediterráneos, incluida España). Está claro que los europeos necesitan ‘cash’ con urgencia, pero esto, según el estudio, pone en peligro los intereses a largo plazo de los europeos. Los chinos, supuestamente, estarían dividiendo la posición política de los gobiernos europeos hacia China, justo en un momento en que cada vez se tenía una posición diplomática más coordinada, para hablar con una sola voz frente al gigante chino. Esto no solo permite a las empresas chinas comprar más barato sino que consigue enfrentar a unos países con otros y que éstos pierdan de vista sus intereses colectivos. Los autores de este informen aseguran que esta misma estrategia la ha utilizado China con los países en vías de desarrollo.
Además, si China consigue ser más influyente en Europa –se dice que tiene ya un 25% de sus reservas en euros-, y dividir a los ejecutivos europeos, es probable que la UE acabe pagando un alto precio en asuntos globales como la reforma financiera internacional, el cambio climático o los derechos humanos.
Habrá que estar atento a los que los chinos hagan este año en el que Europa sigue estándo económica y políticamente muy desorientada.