Economía

Sr. Rajoy: no se conforme con el aprobado, busque el sobresaliente

No se trata de una nota al azar. Es el resultado del estudio “Los primeros cien días: reformas estructurales, estabilidad presupuestaria y lo que queda por hacer”, coordinado y presentado por Luis Garicano, catedrático de Economía y Estrategia de la London School of Economics. “Con las reformas que ha acometido, Mariano Rajoy ha aprobado”, afirmó. ¿Y por qué no ha conseguido el notable o el sobresaliente? Vayamos por partes.

Desde que pisó La Moncloa, el ejecutivo presidido por Rajoy ha aprobado 14 reformas, siendo las más destacadas la laboral, la financiera y la de estabilidad presupuestaria. Cierto que la reforma laboral es la primera, desde 1980, profunda. Porque en las últimas dos décadas, más que reformas, lo que se aprobaba eran parches y similares. Y aunque el catedrático la calificó de valiente, también no dudó en afirmar que es mejorable. Entre otras razones, según su entender, porque no incluye la figura del contrato único, y porque sigue haciendo énfasis en las bonificaciones, que no sirven para nada. “Ese dinero había que gastarlo en formación”, subrayó.

Pasemos ahora a la reforma financiera. ¿Virtudes? Se dan incentivos para las fusiones y más tiempo para sanear. Los resultados ya se ven: Caixabank y Banco Cívica, BBVA y Unimm… Pero no resuelve el problema del mercado inmobiliario. Y el problema tiene nombre propio: suelo. Gracias a la reforma, los balances de las entidades reconocen el valor real del suelo, es decir, que sus balances estarán más limpios y claros. Y aquellas entidades que no los tengan así de pulcros, pues tendrán que fusionarse. Además, los inversores extranjeros, cuando vienen a España, quieren viviendas de calidad, terminada, y no suelo, que es lo que se le ofrece. “Todavía quedan un par de operaciones de fusión importantes”, reconoció el catedrático.

Por último, la ley de estabilidad presupuestaria. Su misión es clara: hacer con las autonomías lo que ha hecho la UE con los países que la integran. Es decir, quien no cumpla, aplicarle unas fuertes sanciones.  Hasta aquí, correcto. Pero le falta un mecanismo externo al Gobierno de verificación del déficit. “Y que éste sea creíble y que funcione, como ya sucede en países como Suecia o Chile”, advirtió Garicano.

¿Dónde deberá Mariano Rajoy hincar más lo codos? Según el catedrático, deberá hacer más reformas y ser menos austero. Porque corre el riesgo de cumplir a rajatabla el déficit y hundir la economía. Además, deberá explicar mejor a los mercados, y a las ciudadanos, lo que está haciendo, y por qué. “Tiene que convencer a la gente de que todo el mundo está arrimando el hombro, que no lo están haciendo solo los de siempre”, advirtió el catedrático. También debería simplificar la creación de empresas, que la legislación fuese más flexible con el papeleo, con los trámites, con las licencias con el fin de poner en marcha la iniciativa privada. Y eliminar la deducción por vivienda, acometer la reforma educativa, de la sanidad y de la justicia. “No ha hecho ni la quinta parte de lo que hay que hacer”, afirmó. Sr Rajoy: a empollar.