Economía

Los griegos, vagos; los alemanes, trabajadores; los italianos, corruptos…

Europa es como una comunidad de vecinos en la que últimamente los propietarios no se entienden del todo. Los alemanes están en el ático y tienen, además, un par de plantas más, las más nobles. Tienen trabajo, bien remunerado, y nunca dejan de pagar la comunidad. De hecho, ponen parte de su dinero para cubrir a otros morosos. Por supuesto, hacen de presidentes de la comunidad. Deciden cuándo se pone la calefacción, si se contrata o no a un nuevo portero, y cuánto hay que poner para tal o cual derrama para remozar la fachada o arreglar el ascensor Los griegos están en la entreplanta, en un piso más pequeño. Pero arman ruido, llevan tiempo sin pagar, no reparan las goteras y fisuras con los tabiques comunes y esto molestas a franceses y holandeses, entre otros. Los irlandeses y los portugueses, que también tenían dificultades para llegar a fin de mes, gozan de un pequeño préstamo a cambio de limpiar la escalera y de reducir su insostenible tren de vida. Y los españoles…

Llevamos ya cuatro años de crisis en la eurozona, pero no sabemos qué pensamos exactamente unos de otros. Para hacernos una mejor idea de nuestra convivencia vecinal y de lo que pensamos entre bastidores, el norteamericano Pew Center, uno de los mejores institutos de opinión pública del mundo, ha analizado las opiniones de los ciudadanos europeos.

Empecemos con lo menos sorprendente, a estas alturas de la película: los europeos menos reputados son los griegos. Aunque la crisis del euro está pasando factura a la reputación de españoles e italianos, está sufre mucho menos que la de los griegos que no son vistos con buenos ojos por la mayoría de la gente en ningún Estado miembro y que está por los suelos.

Los más reputados son los alemanes. De hecho, Angela Merkel es la gobernante mejor valorada. El 84% de los franceses piensa que Alemania es el país más respetado de Europa, seguido por el 80% de los checos, y el 78% de los polacos. Por supuesto, los griegos -que tienen una batalla particular con Alemania por los programas de rescate de Bruselas y el debate sobre si deben o no abandonar la zona del euro-, son los más duros con los germanos. Solo un 21% tienen una buena opinión de ellos. El segundo país en la lista de los más reputados es Francia.

Pese a todos los pesares, un buen porcentaje de nuestros vecinos tienen buena opinión de España, que se acerca al 70%. Los que menos nos quieren, al parecer, son los italianos (solo un 58% nos ven con buenos ojos).  En este sentido, los más críticos consigo mismos son los españoles mientras que los menos autocríticos  son los griegos.

El estudio contiene algunas perlas adicionales. Los griegos, por ejemplo, se consideran a sí mismos más trabajadores que los alemanes. Curiosidades aparte, la inmensa mayoría de los europeos cree que los alemanes son los ciudadanos más esforzados (el 87% franceses cree que es así) y también cree en el estereotipo de que los europeos del norte son más trabajadores que los de sur. Paradójicamente, los españoles e italianos también convienen en que ellos mismos son menos trabajadores que los del norte. Los griegos, por supuesto, no comparten esta visión.

Finalmente, italianos y griegos aparecen como los ciudadanos más corruptos de la Unión. En el extremo contrario, los alemanes, los británicos, y los suecos, son, por este orden, los más limpios.