Economía

Senadores y diputados con sueldos de 1.000 euros

Dos noticias han llamado mi atención a la vuelta de vacaciones. La primera, el anuncio de María Dolores de Cospedal, presidenta de Castilla La Mancha, de reducir a la mitad el número de diputados autonómicos y que estos parlamentarios dejen de cobrar el sueldo. La segunda, el hecho de que el Gobierno pueda llamar a parados “para colaborar” en la limpieza de las zonas afectadas por incendios forestales. Y voy a explicar el por qué.

El pasado verano pasé parte de mis vacaciones en un pueblo de Castilla La Mancha (territorio gobernado por Cospedal). Como otros muchos de la región, se ha visto azotado por el paro de forma inmisericorde porque, digámoslo así, vivía de la construcción. Con una población de unos 2.000 habitantes, bastantes familias encaminan sus pasos hacia el ayuntamiento una vez al mes para recibir una ayuda en forma de alimentos. Y no son una, dos, o tres ; su número supera el centenar… largo.

A algunos de estos parados los podía ver cada mañana, antes de que calentara el sol, charlando con los más ancianos. Todos hablaban de todo, desde fútbol o toros, hasta el manido tiempo. Pero si hubo un tema que predominó sobre todos fue la política. No faltaron comentarios sobre Cospedal, incluso sobre sus antecesores Bono o Barreda (y ahí cada uno tiraba por un lado o por otro). Que si Cospedal les iba a dejar sin médicos, que Rajoy les acabaría quitando las pensiones, que la culpa era de Barreda por despilfarrar el dinero…

De sus palabras se desprendía que les dolía, y sobremanera, el medicamentazo. Tener que pagar por unas medicinas cuando habían estado toda la vida trabajando, como decían ellos, “me llevan los demonios”. Porque sus pensiones, además, no son para tirar cohetes.

Eso sí, no se quedaban en meras lamentaciones, sino que también proponían soluciones. Y una que me llamó la atención (a colación de lo dicho posteriormente por María Dolores de Cospedal) fue que todos los diputados y los senadores (y cuando decían todos, decían todos, desde los nacionales hasta los autonómicos, incluso los concejales de los ayuntamientos) cobraran 1.000 euros. ¿Su razonamiento? Si en España lo que abundan son mileuristas, que ellos sean como España. Y nada de dietas, ni de un extra por asistir a plenos o comisiones. ¿Coches oficiales? Ni en pintura. “Con ese ahorro seguro que no tendría que pagar medicinas”, decía uno de ellos.

Vayamos ahora al segundo tema, el de los incendios forestales, por desgracia, muy de moda el pasado verano. Agricultores y pastores muchos de ellos, no dudaron en afirmar que el monte y el campo están abandonados, lo que favorece la propagación de los fuegos. Y ahí surgió la otra proposición que me llamó la atención a colación de lo dicho por el gobierno. En este caso, lo que proponían los jubilados era utilizar a los presos para limpiar la maleza. Entonces vino a mi mente la película de Paul Newman “La leyenda del indomable”, en la que un grupo de presidiarios limpiaban las carreteras y las asfaltaban. ¿Su razonamiento? Ya que tienen vivienda y comida gratis, y ya que el Estado no puede contratar a gente para que realice esa labor ya que no tiene dinero, pues que se ganen el pan que comen cada día. ¿Son dos propuestas disparatadas o razonables? ¿Desvarían estos ancianos o están cargados de razón? ¿Ustedes que opinan?