Economía

El túnel de la crisis es más largo de lo que pensamos

Acabo de entrevistar al premio Nobel de Economía, conciencia de la antiglobalización y agitador en el mundo de la economía convencional, Joseph Stiglitz. Aunque el artículo solo se publicará en la próxima edición de noviembre, me gustaría adelantarles algunas reflexiones que hace este economista amante de la polémica, y que es más escuchado en Europa que en su propio país natal, Estados Unidos.
Me centraré en dos ideas: en qué punto estamos de la actual crisis; y cómo ve el caso de España. Respecto a las actuales turbulencias económicas, su diagnóstico no podía ser más negativo: “Hemos pasado ya cinco años de crisis y si Europa sigue así con sus políticas, no veremos la luz al final del túnel. Aunque es verdad que todo túnel acaba por tener una salida”. Dice este economista, que es el economista más citado de la historia, que si durante la Gran Depresión del 29, el ejemplo que más se asemeja al actual terremoto macroeconómico, se hubiese preguntado a alguien en el quinto año de crisis si la recuperación estaba cerca, la respuesta hubiese sido: no lo sé. Tuvo que ocurrir un evento político externo, un auténtico shock, la Segunda Guerra Mundial, para que se pusiese un punto y final a la agonía. Sin él, dice, “la crisis hubiese continuado”. Esperemos que esté equivocado y que no necesitemos de ninguna catástrofe política para salir del pozo.
Sus comentarios sobre España tampoco tienen desperdicio. “Incluso el éxito de España desde el año 2000 era en el fondo el fracaso de Europa, el fracaso del euro”. Para Stiglitz, nunca tuvo sentido el proyecto del euro bajo la promesa de que los mercados son eficientes. “La evidencia de los últimos 200 de capitalismo dice lo contrario”. Era estúpido, “una locura”, pensar que por el mero hecho de tener un mismo tipo de cambio en la región los riesgos eran iguales en Alemania, en Grecia o España.
Mirando al futuro, el horizonte de España lo ve gris. “Es preocupante, sobre todo por el desempleo juvenil. Estamos destruyendo capital humano. Si lo analizamos el capital humano como inversión en el futuro, entonces en España se está haciendo justo lo contrario”. Dice que la historia y las estadísticas demuestran que la gente joven que está muchos años en paro nunca acaba de recuperarse de forma completa a lo largo de su vida profesional.
En fin, ahí quedan estos comentarios, sobre lo que conviene reflexionar, aunque no pierdan de vista que Stiglitz suele pecar de pesimista.