Economía

Se buscan candidatos para vicepresidente económico del Gobierno

Se cuenta en los mentideros políticos que Rajoy está buscando en serio un vicepresidente económico del Gobierno, un cargo para el que no sobran precisamente candidatos y que es un hueso duro de roer para cualquier ‘headhunter’. Desde que el presidente del Gobierno, hace casi un año, decidiese nombrar a Luis de Guindos ministro de Economía y a Cristóbal Montoro ministro de Hacienda, la lluvia de críticas no ha cesado. Críticas la mayoría de ellas fundadas porque la estructura del gabinete se ha revelado poco operativa y eficaz. La principal cefalea es la crisis económica, una crisis de caballo de la que no logramos sacudirnos, y tanto en Bruselas como en el propio PP no se entiende que no haya un líder al frente del timón ‘económico’. Por mucho que Rajoy presida la Comisión Delegada de Asuntos Económicos, lo que dominan son los bandazos (muchos de ellos justificados por el calendario electoral) y la famosa retranca o ambigüedad del gallego. La ausencia de un vicepresidente económico -que no se dio en los últimos gobiernos del PSOE y del PP- empieza a molestar sobremanera a los grandes empresarios. Los que forman parte del Consejo de Competitividad se lo piden de rodillas. No entienden los directivos el caos de tener un ministro-enlace para Europa -Guindos-, un fiscalizador de las cuentas -Montoro- y un superasesor -Álvaro Nadal- al que se hace muchísimo caso (por cierto, los empresarios tampoco entienden que Rajoy no les reciba de forma personal).
La inminencia de un rescate de la economía española, que ahora parece que se pospone para más adelante, se anuncia como la oportunidad para hacer una crisis de Gobierno y colocar al frente a un vicepresidente económico técnica e intelectualmente solvente y con gran prestigio internacional.
La lista de candidatos es breve. Entre los posibles nombres está en primer lugar el de Josep Piqué, ex ministro de Industria y Asuntos Exteriores con Aznar. Su trayectoria como gestor, tanto en el sector público como en la empresa privada, es muy valorada (y, además, es catalán, lo que viene como anillo al dedo en la actual coyuntura política). Otros candidatos podrían ser el actual ministro de Exteriores, José Manuel García Margallo, aunque la idoneidad de su perfil es más discutible. Suenan otros nombres como Francisco Luzón, ex alto ejecutivo de Santander, o Manuel Pizarro (aunque este último ya salió ‘chamuscado’ en las últimas batallas políticas).
Desde luego este país necesita con urgencia liderazgo en política económica y, sobre todo, coordinación. Más si cabe en un momento en el que nos jugamos nuestro futuro como país y las políticas económicas, fiscales, de competitividad y financieras están muy interrelacionadas. Y en el que necesitamos recuperar cuanto antes el crédito perdido.