Economía

Las dietas (políticas) y la (no) transparencia

En Pamplona, el termómetro de cabreo social sube de grados. Andaba ya la ciudadanía soliviantada por el escándalo de las dietas obscenas en la antigua Caja de Ahorros de Navarra que ha salpicado a la clase dirigente de UPN –al expresidente Foral, la presidenta actual, al ex consejero de Economía y Hacienda y al alcalde–, cuando la prensa local ha aireado el peculiar sistema de renumeración de los concejales del Consistorio pamplonés (más de 200.000 euros en dietas por adelantado).  Vaya por delante que ambos casos no tienen nada que ver –el primero está en el juzgado y podría acabar en la Audiencia Nacional– ni que hablar de dietas signifique por defecto que haya delito o irregularidad. Pero cuando menos, lo que hay es una escandalosa falta de transparencia.

Si es usted ciudadano de esta ciudad (o de otra) haga el ejercicio de buscar en la web municipal cómo funciona el sistema de cobro de estas dietas: si se cobran por adelantado como parece, cómo se justifican, con qué periodicidad se justifican, si se devuelven en caso de haberlas cobrado previamente y si luego no se ha acudido a todas las reuniones (hay un máximo de 13 al mes por la que se cobra)… Lo mínimo es que toda esta información, igual que las partidas y los complementos que componen el sueldo del alcalde y otros miembros de la Corporación municipal, debería ser pública, detallada y accesible. ¡Para eso vivimos en la era digita! Sin embargo, nuestro gozo en un pozo, lo máximo a lo que un ciudadano puede aspirar a econtrar en la red es esto. La otra opción, es llamar al departamento de Comunicación y pedir que le pasen con el responsable de Recursos Humanos.

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Ha habido que esperar a un comunicado de la Junta de Portavoces (lo podrá leer en prensa, pero tampoco lo encontrará en la web muncipial), que ha manifestado “categóricamente su desacuerdo con una información que pone en cuestión la honorabilidad de buena parte de los ediles por percibir unas dietas a cambio de su trabajo, tal y como está estipulado en la normativa vigente”, para conocer tanto el procedimiento municipal por parte de los ediles no liberados, es decir, de aquellos concejales que no cuentan con dedicación exclusiva, como el sistema de verificación por parte del Ayuntamiento. Al margen de las dudas que el procedimiento sigue suscitando –algunos ciudadanos se preguntan por qué le llaman dietas cuando quieren decir sueldo–, la información llega tarde.

Ni los ediles de Pamplona son lo únicos que cobran dietas ni tampoco son lo únicos en no explicarlas como deberían –recuerden, entre otros ejemplos, el complemento oculto en la nómina de la Comunidad de Madrid–. ¿Por qué les cuesta tanto los cargos electos abrir las puertas de las instituciones, sacar a la luz cómo y cuánto cobran y cómo gastan el dinero de los contribuyentes? Desde luego, cada vez hay más iniciativas para poner luz y taquígrafos a la actividad de nuestras intituciones (a todos los niveles), como encontramos en la web del Ayuntamiento de Bilbao, una de las más reconocidas. Pero avanzar cuesta y, a veces, parece que solo se hace a golpe de sobresaltos. Así pasó en Londres: tras un escándalo, hoy los ciudadanos no solo pueden ver el sueldo del alcade, Boris Johnson, sino que el grado de detalle alcanza a sus gastos (taxis, viajes, donaciones…). ¡Tomen nota, por favor!transparencia_aytoLondres

Y ya no vale la excusa de algunos de ampararse en la opacidad del sistema. El que quiere puede ser transparente. Y si no, que se lo pregunten al concejal de UPyD en Alcorcón (Madrid), que utiliza el blog alcorcóntransversal.blogspot.com para hacer pública su nómina.

Y lo que no quieran hacer los políticos de motu proprio, siempre habrá ciudadanos velando por que las buenas prácticas se acaben instalando en nuestras instituciones. Como la plataforma Graba tu pleno, que desde hace un año lucha contra la opacidad de la Administración local y trata de conseguir que se respeten los derechos de participación ciudadana, se cumplan las leyes democráticas y que el buen gobierno rija la gestión municipal.