Empresas

Los hoteles afinan sus armas para atraer clientes

La situación política y social de países como Egipto y Turquía puede disparar las cifras del turismo español. De hecho, diferentes expertos apuntas a crecimientos de entre el 4% y el 5%, con lo que se igualarían las cifras cosechadas en 2012, uno de los mejores de la historia del turismo en nuestro país. Sin embargo, y antes de echar las campanas al vuelo, las cadenas hoteleras son conscientes de que deben utilizar una serie de armas para atraer a los clientes y conseguir que repitan: calidad, consolidación de la oferta, explotación eficiente y mayor viabilidad de los productos.

Nuestra planta hotelera necesita innovar, diversificarse y adaptarse a la demanda de los diferentes segmentos. El tiempo del café para todos y del sol y playa simple ya se pasó. Nuestros hoteles tienen que adecuarse a las nuevas expectativas del cliente global del siglo XXI”. Así de rotundo se muestra Gabriel Escarrer, vicepresidente y consejero delegado de Meliá Hotels International a la hora de efectuar un diagnóstico sobre el sector hotelero en España. Palabras que son compartidas por Pepe Moreno, consejero directivo comercial y de márketing de RIU Hotels & Resorts: “Tenemos excelentes destinos, una gran tradición, servicio profesional y una gran seguridad. Esto debe ser acompañado por un esfuerzo para modernizar la oferta”. Predicando con el ejemplo, esta cadena realizó inversiones por valor de 200 millones de euros en la construcción y renovación de hoteles durante 2012. Cifra que pretende repetir este año con la reforma completa del RIU Nautilus de Torremolinos y del Club Hotel Riu Gran Canaria, en Maspalomas, así como la renovación de otros en México, Túnez, Bulgaria o Turquía.

London-RadioRooftopTerrace

Una política que también es santo y seña en el caso de Barceló. “2013 va a ser un año intensivo en reformas”, indican fuentes de la compañía. Además de las remodelaciones del Barceló Bilbao Nervión y del Barceló Sants, en Barcelona, se iniciará la reforma de uno de sus grandes complejos caribeños, el Barceló Maya Beach Resort, integrado por cinco hoteles en la mexicana Riviera Maya. ¿Coste? 45 millones de dólares.

Un esfuerzo inversor que, en tiempos de crisis, “no es fácil de hacer”, tal y como reconoció Sabina Fluxá, vicepresidenta ejecutiva del Grupo Iberostar en unas jornadas organizadas por Esade y Deloitte. Más cuando, en algunos casos, no se trata solo de reformas concretas de determinadas plantas hoteleras, sino que el empeño abarca zonas con una oferta desfasada, en ocasiones degradada, y que no ha sabido adaptarse a las tendencias de la demanda y a la diversificación que exige la creciente segmentación de los clientes. “En estos destinos hay que intervenir, salvando la escasez de financiación, por medio de la colaboración pública-privada y el esfuerzo común de todos los actores sociales, políticos y económicos”, matiza el consejero delegado de Meliá Hotels International. Un ejemplo: Magaluf, en Mallorca. Tanto el Govern Balear, como el ayuntamiento de Calviá, varias cadenas hoteleras y otras instituciones han unido sus manos para recuperar la competitividad de un enclave que en la década de los 60 y los 70 brilló con luz propia pero que, con el paso del tiempo, había perdido su esplendor.

Reformas aparte, lo cierto es que las compañías hoteleras no paran de estrenar. “Tenemos interés en abrir en Londrés y París pero no queremos convertirnos en una cadena urbana”, matiza la vicepresidenta ejecutiva del Grupo Iberostar, que a finales de año abrirá un nuevo hotel en México, y que ha adquirido un solar en Cartagena de Indias (Colombia), donde invertirá 90 millones de euros en un hotel cinco estrellas de lujo de 400 habitantes y 200 apartamentos.

Una senda que, en el caso de Meliá Hotels International, se sostiene mediante fórmulas de gestión o alquiler variable, lo que les permite crecer a un ritmo muchísimo mayor que la explotación en régimen de propiedad. “Nuestro proyecto de expansión para este año contempla la firma de aproximadamente un hotel cada tres semanas, principalmente en América Latina, Asia y las principales capitales europeas”, sostiene su vicepresidente. En total, unos 40 hoteles que abrirán en China, Vietnam, Cuba, Alemania, Portugal o Madrid.

RIU, por su parte, inaugurará en Hammamet (Túnez) y Jamaica, mientras que Barceló ha incorporado a su cartera su primer hotel en Grecia y el quinto en Italia, y AC Hotels by Marriot abrirá puertas en París, Turquía, Holanda, Panamá, México, Reino Unido y Estados Unidos. Porque, en tiempos de crisis, más que nunca, hay que renovarse o morir. Y si puede ser con un traje nuevo, mucho mejor.