Economía

Martin Natur, el triunfo del zapato natural

“A mi marido ya no le huelen los pies. No sabe usted el favor que me ha hecho”. Son palabras de una clienta de Martin Natur, la firma de calzado natural, como así se definen, que surgió en el año 2000 en Elche gracias a Pedro Martín (entonces tenía 43 años): “Mi hijo era alérgico y no podía calzar ningún zapato por lo que decidí crear mi propio producto para darle respuesta a él y a todos aquellos que tuvieran problemas de salud de este tipo”.

Eso sucedió a mediados de la década de los 90, mientras trabajaba en Alemania en una empresa que hacía zapatos ecológicos para Greenpeace (su experiencia en el mundo del calzado era muy amplia, ya que desde los 18 años estuvo trabajando en diferentes compañías del sector). Representando a la misma en una feria, coincidió con una firma que fabricaba pieles curtidas con extractos vegetales, sin sales de cromo ni metales pesados, llamada Ecopell. “Fue como una especie de atracción mutua. Solo que su producto estaba más destinado a hacer sofás o asientos. Hasta que encontramos el punto justo para fabricar zapatos pasaron un par de años”, recuerda.

Estantezapatos

Otras características de los zapatos de Martin Natur son que están completamente forrados de la misma piel de vacuno, las piezas metálicas no llevan plomo ni níquel, y los acolchados son de espuma de látex. Si tienen cordones, estos son de algodón, y la mayoría de los modelos disponen de plantillas anatómicas recambiables, mientras que otros tienen calce de ancho especial así como pisos con pastillas antideslizantes. El resultado final es un calzado natural, higiénico y cien por cien transpirable.

¿Precio? Una sandalia puede costar 79 euros y unas botas altas unos 250 euros (el coste medio oscila entre los 100 y los 149 euros). Y su cartera de clientes es de 4.000 personas de las que unas 1.500 compran regularmente por catálogo y online unos 2.000 pares anuales (también posee tienda física en Elche). ¿En euros? Unos 200.000 en 2012. “De momento mi principal clientela es nacional, ya que representa el 70% del total de las ventas. Pero Alemania es un país muy concienciado con los productos naturales y con la compra por catálogo y online. Por eso creo que en un corto espacio de tiempo los porcentajes se igualarán”, apunta Pedro Martín. También recibe pedidos de Suiza, Austria y Holanda y, esporádicamente, de Francia e Italia. “Todo lo he hecho yo personalmente, desde los catálogos hasta los envíos, y sin realizar grandes inversiones ni promociones”, resalta. Cada colección le supone un desembolso de entre 5.000 y 10.000 euros.

Una aventura en la que no ha recibido ayudas oficiales de ningún tipo. “Solo de mi familia”, recalca. Él mismo está al pie del cañón en determinadas ferias, y en las mismas no le duelen prendas en decirle a un cliente de su firma que no compre un zapato porque el que lleva de la temporada anterior todavía está en buen estado. “Poder ver con mis propios ojos su cara de felicidad y sosiego a la hora de adquirir el producto, y la forma en que esperan la llegada de una nueva colección, no tiene precio”, concluye.