Economía

Spectrum, Commodore, Amstrad… ¿Qué fue de los ordenadores de los años 80?

En un mundo actual en el que en cada hogar es fácil encontrar consolas, ordenadores de sobremesa, portátiles, smartphones, tablets, y cualquier “cacharro” tecnológico que se precie, no es gratuito recordar aquellos tiempos en los que la informática daba sus primeros pasos. Nos referimos a los años 80 y al comienzo de la era de la ordenadores personales. Eran los tiempos en los que todos querían ser el mejor amigo del compañero de clase que tenía en su casa un aparato revolucionario llamado Spectrum, Commodore o Amstrad. En otras palabras: la Santísima Trinidad de la informática de la década de los 80.

En su número de agosto (ya en kioscos) la revista Capital dedica su portada a los productos y marcas de aquella época y explica cómo muchos de aquellos mitos siguen vigentes hoy en día. Pero en este post nos centraremos en el nacimiento de la informática.

Durante esos diez años estas máquinas arrasaron en el mercado vendiendo más de 40 millones de equipos. Por desgracia, sólo una de las tres marcas sigue viva en la actualidad. Descubramos qué las hizo grandes y cómo cayeron en el olvido.

apertura El Spectrum: el ordenador de las teclas de goma.
El 23 de abril de 1982 nació el mito más grande de la historia de la informática personal. Se llamaba Sinclair ZX Spectrum y fue todo un boom porque se trataba del primer ordenador doméstico con potencia para ejecutar juegos, y permitía programar aplicaciones en el lenguaje BASIC. El pequeño aparato con su teclado de goma permitía disfrutar de juegos en ocho colores. Tenía sólo 16K de memoria y su unidad de almacenamiento era una cinta de casete. Con tan escasos recursos, el Spectrum se convirtió en la computadora más pequeña y barata del mercado vendiendo en cuatro años más de un millón de unidades sólo en España. El aparato costaba entre 39.000 y 50.000 pesetas (230 a 300 euros) y se desarrollaron más de 20.000 juegos. Esos programas se cargaban tecleando el legendario comando LOAD””. A partir de ese momento comenzaba la gran pesadilla. El casete se ponía en marcha y tras 10 minutos de ensordecedores y chirriantes sonidos se cargaba la aplicación.

El inventor de la criatura fue Sir Clive Sinclair, presidente de Sinclair Research, una empresa inglesa que no supo competir ante la llegada en los años 90 de los primeros Pcs de 16 bits y 32 bits. Acabó siendo comprada por su rival Amstrad y en la actualidad la marca ha desaparecido del mapa. Pero en sus buenos tiempos fue el orgullo del Imperio Británico hasta el punto de que Margaret Thatcher regalaba el Spectrum a algunas visitas distinguidas para que vieran el poder de la informática inglesa.

Commodore-dentroEl Commodore 64: el ordenador de las élites y el más vendido del mundo.
Si el Spectrum era el ordenador barato que se podía comprar mucha gente (aunque haciendo un gran sacrificio) el Commodore 64 era otro nivel. Su precio era tres veces superior al de su hermano pequeño aunque curiosamente la clave de su éxito fue precisamente el precio. Y es que estamos hablando de un aparato que marcó un antes y un después en la historia. Se lanzó en 1982 y nadie entendía cómo era posible que por unas 100.000 pesetas (600 euros) se pudiera poseer un ordenador de 8 bits con gráficos de 16 colores y un sonido espectacular. La clave estaba en su procesador y en sus 64K de memoria RAM. La unidad de almacenamiento era un cartucho y poseía una conectividad inigualable para la época. Por esos motivos se vendieron más de 17 millones de unidades en el mundo. Por desgracia, la compañía no supo evolucionar y los modelos que sucedieron al 64, como el Amiga, fracasaron. Finalmente, la empresa estadounidense se declaró en bancarrota en 1994 y su marca cayó en el olvido. Pero el modelo Commodore 64 sigue ostentando el título de ordenador personal más vendido del mundo.

amstradEl Amstrad CPC 464: el ganador de la guerra de los 80.
En 1984, dos años después que sus rivales, la compañía británica Amstrad presentó en sociedad el CPC 464. Se trataba de un equipo que trataba de capturar las bondades de sus rivales, y lo consiguió Por un lado tenía la misma calidad gráfica y multimedia del Commodore y, por otro, integraba la famosa casete del Spectrum. ¿Resultado? Éxito de ventas que hizo a esta empresa hacerse con el 25% de mercado de ordenadores de Europa a finales de la década de los 80. Al igual que sus rivales la llegada de los 16 bits, de los ordenadores clónicos y de las consolas de Nintendo y Sega la dejó en fuera de juego. Amstrad intentó, y fracasó, entrar en el campo de las consolas con la GX4000, luego trató de triunfar con los portátiles y con las PDA. Su historia parecía encaminada a la bancarrota, como la de Commodore. Pero todo cambió cuando la firma británica se quedó con la exclusividad de fabricar los receptores (decodificadores) de televisión para el operador por satélite Sky. De hecho, en la actualidad Amstrad ha sido comprada por BskyB, el operador de cable que es también su principal cliente.

Como curiosidad sólo decir que Amstrad compró Spectrum en 1986. Pero con ninguna de las marcas fue capaz de sobrevivir a los 16 bits. Lo mismo que le ocurrió a Commodore. Un triste final para tres leyendas de los años 80. En la revista Capital de agosto podrás conocer muchos otros ejemplos que sí han sabido sobrevivir y sacar beneficios de la nostalgia.