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El regreso de las marcas míticas de la década de los 80

Estamos en pleno 2013, pero pasear por un gran almacén o un hipermercado es, para los que ya han cumplido la cuarentena, como introducirse en una máquina del tiempo, hacer chas y aparecer, no a tu lado, sino en mitad de la década de los 80. Empezando por la moda, que es parecida a la que llevaban las madres en aquellos felices años. También es fácil encontrar vaqueros nevados, coderas y rodilleras. Antes se usaban para disimular los rotos, ahora lo llaman cool. En cuanto a los accesorios resulta que triunfan los bolsos Puma de la época. La sección de zapatería también destila nostalgia por cada una de sus costuras. Las legendarias zapatillas Victoria se siguen vendiendo. Lo mismo ocurre con marcas de deportivas como J’hayber, Yumas, Kelme o Paredes. Al llegar al supermercado, se repite la historia. Ese gel que olía tan bien con el que las madres bañaban a los niños está en el lineal. ¡Y con el mismo formato! Lo mismo pasa con el Donuts, el Bollycao, La Pantera Rosa… Pero si hasta se puede comprar el detergente Skip en el legendario tambor de cartón que siempre ha servido para que los niños de los 80 guardaran sus juguetes. También es posible adquirir un Scalextric o beberse una botella de Mirinda o ver cómo el disco de las canciones de los dibujos animados de nuestra infancia (Willie Fog, David el Gnomo…) es número uno en ventas.

dentro2Sí, es cierto. Hay muchas marcas de la época que han pasado a mejor vida. Pero es absolutamente innegable que los 80 siguen de actualidad. Los estudiosos llaman a este retorno al pasado la teoría de los treinta años, que viene a decir que todo es cíclico, incluyendo las crisis, las modas, las tendencias… “Si se introduce en un saco de forma ordenada todo lo que era importante hace treinta años y ahora se le da la vuelta a ese saco, es fácil encontrarse con un montón de coincidencias”, explica Teresa Serra, responsable de Marketing de IE Business School. Las marcas no son ajenas a estos ciclos. Y por ese motivo se da la coincidencia de que grandes nombres de los 80 pasaron una travesía en el desierto en los 90 para renacer con fuerza en los últimos años. Un buen ejemplo serían los Cuadernos Rubio.

dentro3Esta empresa valenciana nació en 1956 pero fue en la década de la movida madrileña y de Naranjito cuando arrasó con sus cuadernos de caligrafía. “Éramos los únicos. No había competencia y vendíamos más de diez millones de cuadernos al año”, asegura Enrique Rubio, hijo del fundador de la firma. La llegada de los 90 implicó la aparición de competencia y Rubio perdió su identidad, presentando en el mercado cuadernos a color con un logotipo diferente. No funcionó. “En esos años, muchos se sorprendían de que siguiéramos existiendo. Por suerte, reaccionamos. Recuperamos el logo original y presentamos cuadernos que recuerdan a los de siempre con los colores verde y amarillo. Cuando un padre ve esos colores no se puede resistir y se los compra a sus hijos”, asegura Rubio. Además de recuperar sus valores, la empresa ha innovado en contenidos adaptándolos a temas actuales como el medio ambiente. “También tenemos el producto en iPad y estamos exportando a países como Alemania, México y Brasil. Gracias a ello, ahora presumimos de vender cerca de cinco millones de cuadernos al año”, añade.

Como se puede observar la nostalgia no está reñida con la innovación. Y la suma de ambas es lo que ha hecho renacer a muchos de estos nombres legendarios. Esa unión es también la que ha permitido a Victoria seguir siendo una marca que nos ha acompañado a lo largo de nuestras vidas. Durante la década de los 80, se vendían dos millones de esos pares de zapatillas de caucho con tela de algodón cada año. Pero en los 90 se repitió la historia. Entró la competencia, Victoria dejó de estar de moda y la empresa cambió de propietarios en 1998. “A partir de 2008 hemos vuelto a estar de actualidad. Ahora vendemos lo mismo que en aquella época y la clave ha sido saber conjugar la tradición con un calzado que se hace igual que antes y con la misma tela, con el factor tecnológico y el diseño vanguardista”, asegura Ana Pérez Sevilla, directora de Exportación de la firma alicantina.

dentro1La clave está en la innovación. La llegada de la competencia, en este caso de los fabricantes de motos japoneses, provocó la ruina de OSSA, Bultaco, Montesa, Puch y Sanglas, los reyes nacionales de las dos ruedas en los 80. Todos tuvieron que cerrar o fueron vendidos. Pero, salvo Sanglas, el resto de las marcas han renacido. “Nos hemos centrado en el trial con un modelo revolucionario, la TR280i. Ahora trabajamos en una moto para enduro”, aseguran desde Ossa Motor.

Cuadernos Rubio
Cuadernos Rubio

Otra marca del mismo sector que también ha sido una especie de Guadiana es J’hayber, o jota jaiber nombre con el que se las conocía en los 80. Al contrario que Victoria, J’hayber siempre ha pertenecido a la misma familia de propietarios, unos zapateros ilicitanos que han sabido aguantar los malos momentos. “Sobrevivimos porque mantenemos los valores de siempre y nos adaptamos. En los 80, con el modelo Olimpo producíamos un millón de pares al año. En los 90, la llegada de la competencia nos lo puso difícil pero innovamos con la gama Works, que era calzado para el trabajo. Eso nos permitió aguantar”, asegura Rafael Bernabéu, director general de la firma. La innovación ha seguido con el fichaje como imagen de marca del actor y cantante Dani Martín, y la entrada en deportes como el paddle o el running.

 

Zapatillas Victoria
Zapatillas Victoria

En el campo de los videojuegos la innovación también es algo fundamental. De eso saben mucho en FX Interactive. Esta empresa es heredera de la antigua Dinamic, que arrasó en los 80 con títulos como Abu Simbel Profanation, pero que tuvo que cerrar en los 90 por problemas financieros y por no saber adaptarse a los ordenadores de 16 bits y anclarse en el mítico Spectrum. Su fundador Pablo Ruíz aprendió la lección y fundó FX en 1999. “Siempre creamos juegos que divierten a todos. Pero estamos pendientes de los cambios. Creo que hemos sabido ver y anticipar los nuevos modelos de negocio que han surgido con la explosión de Internet y nuestra estrategia actual se basa en ofrecer una propuesta atractiva para cada nueva pantalla donde se puede jugar. Desde los smartphones, hasta los títulos gratuitos para redes sociales o los juegos en la nube”, asegura Manuel Moreno, responsable de Marketing de esta empresa que ha vendido 1,5 millones de ejemplares de la saga IMPERIVM.

La bicis más legendarias. Como FX, la alavesa BH también ha demostrado que ha sabido adaptarse a los tiempos. Los creadores de aquellas legendarias BH de paseo de los 80 siguen fabricando más de 200.000 unidades al año gracias a su apuesta por las bicis de carretera, montaña, eléctricas y de trekking. “Somos una marca mítica que nos mantenemos porque sabemos evolucionar. Pero es un placer sentir que tu producto ha marcado a una generación que dio sus primeras pedaladas con una BH”, asegura Iván Sarralde, responsable de Marketing del fabricante de bicicletas.

dentro5Esa nostalgia de la que hablan en BH es de la que se están aprovechando las empresas para volver a poner de moda productos que habían caído hace mucho en el baúl de los recuerdos. Una tendencia que se ha popularizado con la crisis, donde resulta muy complicado vender productos por sus bondades o funcionalidades. Es más, el 80% de los nuevos productos que se lanzan al mercado fracasan. ¿Solución? Recurrir a las emociones que surgen de algo que ya se ha vivido en el pasado. “Lo que se vuelve a relanzar te produce una respuesta emocional más fuerte que cualquier novedad”, añade Serra. Apelar a la nostalgia con una publicidad idéntica a la antigua, incluido el famoso jingle, y un formato exacto al original es lo que hizo Unilever con el relanzamiento de Moussel de Legrain hace ahora tres años. “La marca había desaparecido pero estaba viva en la mente de la sociedad. Las personas de 40 años la recordaban y por eso decidimos atacar a ese grupo, que es el que nos interesa debido a su poder adquisitivo, con el relanzamiento del gel”, explica Nuria Hernández, directora de Marketing de Unilever. Pero no se podía hacer de cualquier forma. Para recuperar un recuerdo hay que calcar la imagen que había de Moussel en el pasado. “Lo que más recordaba la gente era su fragancia. Así que mantuvimos durante un tiempo en los lineales un botón que te permitía recuperar ese olor de tu infancia”, añade Hernández. ¿Resultado? La marca es un bombazo desde su relanzamiento, y sigue creciendo a doble dígito.

Frigo regresa al pasado. La multinacional holandesa parece haberle pillado el gusto a la nostalgia y al vintage. “Todos estos productos sencillos y ligados a la infancia están idealizados. Hay que aprovecharlo. Por eso se ha relanzado Mimosín con la misma publicidad y hemos recuperado sabores de Frigo de los 80 como el Super Almendrado y el Super Choc, además de mantener el Frigodedo o el Drácula”, asegura Hernández. Pero, cuidado, los ejemplos de Victoria o BH demuestran que con el mero recuerdo no basta. Por eso, aunque se mantengan fieles a la propuesta, en los próximos meses Unilever presentará una variante de Moussel con mayores factores hidratantes con un color diferente aunque con el mismo formato.

Y si hablamos de formato, las últimas campañas de Panrico han buscado recuperar los formatos originales de marcas como Donuts o Bollycao. “Se recurrió a la vía nostálgica para recordar a las antiguas y nuevas generaciones estos momentos tan especiales como son los que se consiguen disfrutando un Donuts o un Bollycao. Pero no nos quedamos sólo en el recuerdo ya que los formatos originales conviven con productos modernos como el Donuts Mix. Lo mismo pasa con Bollycao y el formato School”, explica Alex Barón, director de Marketing de Panrico.

Los anuncios de Mini o de los polos Lacoste, el renacer de productos como las pastillas Juanola o el resurgir de las ruidosas motos OSSA demuestran que la lista de marcas y empresas que nos han acompañado a lo largo de nuestras vidas es interminable. Y eso sólo ha sido posible gracias al buen recuerdo que los nacidos en los 70 mantienen de aquella década prodigiosa. “La gente que vivió aquella época fue feliz. Fueron los años del baby boom. Y por eso cuando se mira al pasado sólo surge la nostalgia y el cariño”, asegura Claudio Biern Boyd, el presidente de BRB Internacional, la empresa que está detrás de las series de dibujos animados que marcaron a los niños de los 80, con títulos como David El Gnomo, Willie Fog o D’Artacan y los tres Mosqueperros.

Aquellos niños de antes son ahora el target favorito de las empresas. Un hecho que expresa a la perfección Coca-Cola en su anuncio sobre la Generación 40. Se trata de personas que conocieron a Orzowei, que fueron las primeras en jugar a los marcianitos, que inventaron el término guay y que disfrutaban con los conciertos falsos de Milli Vanilli. Pero gracias a aquellos maravillosos años, muchas marcas pueden presumir de sobrevivir a cientos de crisis. Y las que no lo han logrado, jamás serán olvidadas. ¡Vivan los años 80!