Economía General

El millonario negocio del running

La vida de corredor comenzó para Luis Blanco hace cinco años, tras una revisión rutinaria en la que el doctor de la empresa donde trabajaba le comentó que tenía sobrepeso y el colesterol alto. Para tratar de mejorar su salud, Luis empezó a correr. A los pocos meses había adelgazado y estaba en forma, pero no dejó de entrenar. “Es algo que te va enganchando. Compruebas que no te asfixias al subir una cuesta y sin pensártelo mucho te apuntas a una carrera. Y luego vienen muchas más. Una vez que empiezas ya no lo puedes dejar”, comenta este runner que al año disputa entre ocho y diez carreras populares. La verdad es que tiene muchas opciones para elegir. El boom de esta disciplina deportiva ha originado que sólo en España se celebren entre 3.000 y 3.500 carreras al año. “Es imposible saber la cantidad exacta de competiciones que se organizan. Lo que sí es cierto es que hay un verdadero fenómeno ya que la participación en las mismas ha crecido un 50% en sólo cinco años”, asegura Paco Noguera, de la web especializada www.carreraspopulares.com.

sumarioLa afición por correr, o por practicar el running (footing o jogging en el pasado) ha alcanzado a 4,6 millones de seguidores. Algunos de ellos van más allá del mero entrenamiento y también compiten en carreras. “Es uno de los pocos deportes en los que puedes compartir kilómetros con tu ídolo. Eso anima a apuntarse a las competiciones”, asegura Alejandro Sánchez, del club de corredores Agrupación Deportiva Maratón.

Ya sea por una u otra razón, el caso es que esta marea de corredores ha creado una industria con muchos intereses mezclados. “Los primeros beneficiados son los ayuntamientos, que utilizan las carreras para atraer a corredores y turistas. Gracias a ellas, además de ingresos, promocionan la localidad”, explica Miguel Cartagena, de Eventos Sport Life. Aunque es complicado cuantificar lo que se gana por la celebración de una carrera, los expertos aseguran que en una competición con unos 6.500 corredores se obtiene un retorno de 1,4 euros por cada euro invertido. En el caso de que haya apuntados 15.000 participantes, la ciudad obtendría cuatro euros de ingresos por cada euro gastado, debido a que los gastos no varían para los ayuntamientos. Con estos números no es de extrañar que el mayor problema con el que se encuentran los organizadores sea la falta de fechas y ciudades con las que incrementar el número de pruebas que se celebran cada año.

Por orden de importancia, los maratones (42 kilómetros) con más participación que se celebran en España son los de Barcelona (16.000 corredores llegados a meta), Madrid (10.000) y Valencia (8.000). Todos muy lejos del maratón de Nueva York (47.000) o el de Londres (37.000), los más concurridos del mundo. A pesar de estas diferencias, España puede presumir de contar con tres carreras masivas en número de participantes, aunque en distancias menores: la Cursa de Barcelona (66.000 corredores), la San Silvestre vallecana (35.000), ambas de 10 kilómetros, y la Behobia-San Sebastián (28.000), de 20 klms. “Las nuevas competiciones son de distancias cortas”, añaden desde www.carreraspopulares.com

dentroAdemás de ayuntamientos y ciudades, el auge del running, que curiosamente comenzó en España con la crisis, ha originado que haya un buen número de actores con intereses en este deporte. Entre ellos están los organizadores, que a su vez se dividen entre firmas especializadas en el sector, como Last Lap (organizadora de la San Silvestre), Mapoma (Maratón de Madrid) y Eventos Sport Life (maratón de Sevilla y la Carrera de la Mujer), y clubes de corredores: asociaciones sin ánimo de lucro que ponen en marcha carreras para poder mantenerse.

No sin patrocinadores. Unos y otros coinciden en que la crisis ha originado que los ayuntamientos estén más remisos a la hora de ceder servicios (seguridad, ambulancias) y mobiliario (vallado) a cambio de nada, aunque siguen haciendo esfuerzos por poner la ciudad a disposición de los corredores. También están de acuerdo en que sin patrocinadores sería imposible lograr que una carrera fuera rentable. “El presupuesto difiere mucho, ya que depende del número de atletas, la distancia y el ambiente que quieras crear. Pero sin la aportación de los patrocinadores no se podría organizar nada”, asegura Javier Bermejo de Last Lap. Desde Sport Life van más allá y exponen el caso práctico del coste que supone organizar la Carrera de la Mujer en Madrid. “Cuenta con un presupuesto de 660.000 euros y cada corredora paga de inscripción ocho euros. Sólo con eso perderíamos dinero, ya que el coste por corredora es de 30 euros. Por tanto, debemos trabajar con empresas que quieran invertir en la carrera”, añade Miguel Calatrava. ¿Y a dónde se va el presupuesto? “Nosotros organizamos la Media Maratón de Madrid, con 16.000 participantes y 18 euros de inscripción. De esa cantidad, en camisetas, dorsales y chips se van cuatro euros. Las infraestructuras (vallado, decoración…) suponen otros cuatro euros, dos más en el apartado de sonido y megafonía y el resto en el avituallamiento y en la bolsa del corredor, que es el premio que se da a los que acaban la carrera”, añade Alejandro Sánchez, que es buen conocedor de que un evento con menos de 1.000 corredores no podría cubrir los costes fijos que conlleva su celebración.

graficoEstos reducidos márgenes de beneficios obligan a que cada carrera requiera de patrocinadores que, de momento, no parecen faltar. Como es lógico, los más implicados son firmas tradicionalmente implicadas en el deporte como Coca-Cola. Tampoco faltan empresas de material deportivo como Asics, Adidas o Nike, que han reflejado el boom del running en su cuenta de resultados. “En 2013 conseguiremos cinco años seguidos con crecimiento a doble dígito en este segmento. Por este motivo presentamos novedades cada doce meses y colores cada seis”, asegura Miguel Plou, jefe de Producto de Adidas Running. “Hemos crecido un 30% en este área”, corrobora Alberto Gaudioso, responsable de Marketing de Asics.

Un deporte no tan barato. Los crecimientos de estas empresas vienen a romper un mito que existe con este deporte. “Correr no es tan barato. Unas zapatillas te cuestan entre 80 y 180 euros y duran 1.000 kilómetros. Luego la camiseta unos 40 euros, lo mismo el pantalón y las mallas. Y si vas con GPS que cuente calorías añade 150 euros. También hay que sumar las inscripciones en carreras, donde te dejas una media de 15 euros en cada una de ellas”, explica Luis Blanco, cuyos números están bastante cerca de un estudio de Afydad (la patronal de los fabricantes de artículos deportivos) que decía que un corredor se gasta al año 700 euros, de los que 180 se destinan a inscripciones de la carrera.

running-asics2Al calor de este negocio han surgido marcas ajenas al sector como Lidl, que ha presentado una línea low cost de productos para los runners menos pudientes. También es habitual encontrarse en las carreras patrocinios de entidades financieras como Ibercaja. Incluso la firma Caldos Aneto no duda en llenar la bolsa que cada corredor se lleva cuando acaba la carrera con sus caldos. “No tienen nada que ver con el sector pero quieren estar presentes en un evento masivo”, añade Cartagena.

Otras firmas no se conforman sólo con patrocinar, sino que organizan las suyas. Es el caso de las carreras del BBVA (12.000 corredores), Liberty Seguros (8.500), DKV (5.000) o Banco Santander (5.500). Todas ellas tienen carácter solidario pero suponen una herramienta de marketing inigualable para las compañías. Tanto es así, que la Cursa de Barcelona, la carrera popular con más inscritos de España, es gratuita y la organiza y patrocina El Corte Inglés.

En estas competiciones es habitual encontrarse a ejecutivos de empresas compartiendo kilómetros con el resto de corredores. Ellos también han caído en las redes del running, y se han convertido en un nuevo objetivo para algunas empresas. ¿Ejemplos? Ángel Cano o José María Álvarez Pallete, consejeros delegados de BBVA y Telefónica, respectivamente. “A los directivos les preparamos entrenamientos personalizados con atletas como Abel Antón que tienen en cuenta su horario laboral. Pero eso no supone un gran problema, ya que todos nuestros clientes encuentran siempre tiempo para entrenar y prepararse para una carrera”, explica David Garrido de la firma Bienestar Corporativo. “La clave está en madrugar mucho”, corrobora Álvarez Pallete.

Como se puede ver tras el mero hecho de calzarse unas deportivas y salir a correr existen infinidad de intereses. La nueva presa es la mujer. “La Carrera de la Mujer consiste en ocho pruebas que se celebran en diferentes ciudades. La más popular es la de Madrid, con 22.000 corredoras”, reconocen en Eventos Sport Life. ¿Se imagina a marcas de moda femenina como H&M, Mango, Desigual y las enseñas de Inditex lanzando líneas deportivas para aprovechar el interés de las mujeres en el deporte? Pues deje de imaginar. Todos esos imperios textiles presentarán en otoño sus primeras líneas de moda deportiva. Nadie quiere perderse la oportunidad de batir sus marcas en el negocio del running.