Empresas General

Jordi Clos: "Echo de menos a los políticos de los 90"

Jordi Clos es presidente de Derby Hoteles y además, fundador del Museo Egipcio de Barcelona. Es un apasionado de la arqueología, ha viajado por muchos países, de hecho en uno de estos viajes conoció a la que hoy es su esposa. Ha publicado un libro donde cuenta toda su vida lleno de anécdotas: “Con la vida en los talones”.

Jordi Clos, presidente de Derby Hoteles

Perdone que me ría con cosas como “¡Qué manía con querer matarme!” ¿Qué queda, que poso queda a lo largo de la vida de aquella enfermedad infantil que le tuvo en cama? ¿Alguna vez recuerda haberse querido rendir?

Mi madre no me habría dejado rendirme. El momento crítico es cuando empiezas a tener 5 ó 6 años, empiezas a superar la enfermedad pero eres el cojito de la banda y tienes tus limitaciones para correr. Tienes que ponerle fuerza y superación, lo superé entonces y me ha servido de mucho luego.

La ideología de su padre, pertenecía a ERC ¿Le ha servido de guía ideológica?

Mi padre era una persona, por lo poco que le he conocido, era muy idealista y un político muy honrado. Muy consciente de su función, así salvó un montón de vidas de empresarios, curas y clérigos que hubieran sido asesinados en el momento de la revuelta. Para mí, esto es muy acertado, esta honradez política y profesional.

Usted tiene varios hoteles, entre ellos, uno en Madrid y otro en Barcelona ¿Alguna vez en la capital ha notado en anticatalanismo del que hablan algunos políticos?

En este momento, hay que reconocer que la situación política y empresarial versus España no es fácil, es complicada. Efectivamente, nosotros en Madrid tenemos dos hoteles de cinco estrellas, donde tenemos una relación excelente con nuestros clientes, al igual que en los otros veinte hoteles de la compañía. Es nuestro leitmotiv. En muchas ocasiones nos preguntan qué está pasando, nos trasladan inquietud de que estamos en una situación de tensión y frustración hacia el resto de España y sí, efectivamente, lo transmiten.

¿El nacer en una familia sin posibles, humilde, le condicionó de alguna manera su carácter?

No. Siempre he sido una persona muy positiva, optimista y luchadora. Estos tres factores han hecho que al estar en una familia humilde, creciesen en mí las ganas de progresar y crear el objetivo de estar donde estoy. Aunque no siempre se consigue, algunas veces tus proyectos no salen bien y hay que volver a empezar. Hay que insistir y terminas consiguiéndolo.

¿Usted nunca se propuso ser político?

No, no me interesa en absoluto la política. Tengo verdadera conciencia de empresario, me interesa mucho el resultado social de las cosas, en el aspecto empresarial, cultural y ciudadano; por eso he invertido mis esfuerzos en la empresa, en la fundación sin ánimo de lucro y en el Museo Egipcio de Barcelona. Son dos entidades sociales sin animo de lucro abiertas a la sociedad civil y que generan un patrimonio cultural a la ciudad y a los ciudadanos de Barcelona altísimo.

¿Los políticos de ahora son iguales que los de antes?

Diría que hemos tenido una mala racha. Mi historia de cercanía política comienza sobre los años 87-90, antes de los JJOO de Barcelona que me hace estar próximo a los políticos de aquel momento: Jordi Pujol, Pasqual Maragall, el equipo de Narcís Serra, Felípe González. Es decir, gente que movió la economía y transformación de Barcelona y España. Evidentemente, yo añoro a aquellos políticos porque realmente admiro su trabajo, en este momento, algunos de los de ahora son muy buenos pero han habido unos cuantos que déjalos correr ¿Eh?

De las personas que han pasado por su vida ¿Quién ha sido la que más le ha impresionado?

Citar a una persona es muy difícil. Podría ser mi madre o mi cuñado, el Marqués de Mura que me apadrinó y me introdujo en el mundo de la cultura, el arte, la educación, la sensibilidad.

¿Cuántas profesiones ha desempeñado en su vida profesional para las que por un momento pensó que no estaba capacitado?

Nunca he pensado en ello, la verdad es que soy muy optimista. De todas las cosas que he desarrollado he salido satisfecho. He pasado por el mundo de la inmobiliaria, del diseño, la hostelería, la arquitectura, arqueología, del arte, del marketing… y de todos estos mundos he aprendido algo. Soy un cubo de todas estas cosas hoy.

¿Qué opina un empresario como usted, que ha puesto en marcha muchos negocios, de los sindicatos? ¿Ha tenido alguna vez algún encontronazo con alguno de ellos?

Nunca he tenido encontronazos. Una cosa es la imagen política de los sindicatos y otra la imagen real, el ente que defiende los intereses de los trabajadores. He tenido y tengo buena relación con ellos y nunca he tenido ningún problema.

¿Cuál es el aspecto qué más le costado contar en este libro donde relata su vida?

Es un libro de experiencias y anécdotas de la vida, no es una bibliografía completa donde comienzas en el día uno hasta ahora. Van saliendo cosas de personajes con los que he tenido relación, viajes, cómo he colaborado a transformar esta Barcelona olímpica, turística de hoy. Son anécdotas aisladas y no he tenido ninguna situación de conflicto en el relato de este libro.

La primera vez que conoció a su esposa, en Egipto, no fue muy romántica, más bien todo lo contrario. Ante un ataque de ansiedad por claustrofobia de su mujer, tuvo que sacarle de la pirámide de Keops y darle dos bofetones para que se calmase ¿Recuerdan esa anécdota hoy en día?

(Risas) No fue ni romántico, ni idílico. Pobre, se metió en la pirámide y cuando llegó al fondo, con un pasillo estrecho por dónde los turistas suben y bajan, en la sala mortuoria tenía un agobio que le faltaba el aire. Intentaba salir pero no es fácil porque la gente baja, eso le creó un angustia brutal y tuve que hacerla reaccionar para que se tranquilizara. Así fue cómo conocí a Montse.

¿Cuál es la pieza más cara y caprichosa del mundo egipcio que ha comprado?

La más importante, más que caprichosa es la Tumba de Iny, un trabajo de más de 20 años, comprando fragmentos de una misma tumba en diferentes lugares del mundo. He ido encontrando fragmentos y hemos podido reconstruirla, algo insólito porque ningún museo puede tener o comprar una tumba, las que están, están porque fueron regaladas hace años, sobre todo en la transformación de Suán que el gobierno regaló unas tumbas enteras.

Definido por usted mismo, un hombre de acción que ha viajado ¿Alguna vez ha temido por su vida en alguno de sus exóticos viajes?

Sí, sí, En la batalla de Donga, en Etiopía, hubo un momento que cuando los guerreros estaban en plena lucha hay un momento en el que la situación se complica y comienzan a disparar nos tenemos que ir porque somos los únicos blancos que estaban allí. Afortunadamente no pasó nada. En Marruecos, una vez tuvimos que salir corriendo porque tuvimos un conflicto con los nativos. Siempre tienes cuando viajas por lugares insólitos hay momentos de conflicto.

¿Alguna vez ha perdido dinero en la calle o uno de sus viajes? ¿Cómo reacciona usted ante la pérdida (unos lloran, otros gritan…)?

La verdad es que no he perdido nada en mis viajes, ni tampoco me han robado. Llevo unos bolsos especiales dentro del pantalón. Sigo unas pautas en los viajes muy estrictas que hacen que no corra riesgos innecesarios.

A los periodistas ¿Cómo hay que cuidarlos para que no te aticen?

He tenido suerte, pocas veces he tenido críticas negativas sobre mi forma de ser. Diciendo la verdad y siendo el que eres, hago lo que hago porque me gusta, porque hago un bien a la sociedad, lo explico y los periodistas, afortunadamente, lo veis bien y siempre me habéis tratado muy bien.

¿Qué gritaría a los españoles más alto que claro para que se enteren de una vez?

Estamos en un momento complicado. Estamos, no digo saliendo de la crisis, pero sí hemos llegado al fondo de la situación y hay que ponerle un poco de imaginación, esfuerzo trabajo, voluntad, un poco de patriotismo, el que sea, es decir, el regional, el estatal… cada uno que aplique el que quiera. Hay que luchar en conjunto, luchar por el bien de la sociedad. Hay que dejar de ser individualista, tenemos que salir de esta situación juntos porque si no es así, no saldremos.

¿Qué es lo más molesto que hacemos los huéspedes de los hoteles según un hotelero?

EL hotel vive de los huéspedes y son los reyes del hotel. En alguna ocasión, el problema más común que tenemos es alguien que en alguna ocasión celebra de manera demasiado entusiasta su estancia en Barcelona, ya sea por la alegría, por la bebida… se convierte en un elemento ruidoso que perjudica y molesta al resto de los convecinos, ahí es donde tenemos que poner orden. Pero poca cosa más.

Su foto favorita y que no esté en el libro ¿Cuál es?

No, no, qué va. No están todas. En el libro hay algunas fotos que han salido como consecuencia de los que contaba. Hay fotografías en mi colección, sobre todo fotografío personajes y tengo fotos muy especiales. Es decir, por falta de espacio no han salido en el libro. Mi archivo fotográfico es muy profundo, está siempre pensado en situaciones de personas, no fotografío paisajes, no me gusta fotografiar monumentos porque la fotografía nunca les da suficiente realidad.