Economía General

Bitcoin: ¿inversión, burbuja o espejismo?

Desde hace once años nuestros bolsillos dejaron atrás la peseta y pasaron a llenarse de euros. Una moneda a la que nos ha costado acostumbrarnos, si es que hemos llegado a hacerlo. ¿No ha pensado nunca cuánto es un millón de euros en pesetas? ¿O cuántas pesetas son los 90 millones de euros que le costó Bale al Real Madrid? Pues 15.000 millones. Seguro que en más de una ocasión lo ha hecho, en especial si tiene usted más de 30 años. Pues prepárese, porque ahora podría tener que empezar también a pensar en una nueva masa monetaria que amenaza con darnos más de un dolor de cabeza y de dos: el bitcoin, que aspira a convertirse en el principal método de pago en Internet y del que hasta hace relativamente poco, nadie -salvo algunos- había oído hablar.

BITCOINUn auge que se debe a la crisis económica. Con las turbulencias que hemos vivido, y dada la inestabilidad de los mercados, algunos inversores han visto en el bitcoin un refugio, al estilo del que suelen ver en el oro. De hecho, su cotización ha llegado a estar en los 1.200 dólares. Una valoración nada descabellada según los analistas de Bank of América Merryl Lynch. En su Cuaderno Bitcoin, una primera aproximación, estiman que valor máximo está en los 1.300 dólares. Es decir, una capitalización cercana a los 15.000 millones de dólares. Ahora bien, para que llegue a esos umbrales, debería “conseguir el 10% de las transacciones on-line” Sin embargo, uno de los principales gurús de esta moneda,

James Turk, fundador de Goldmoney, cree que la previsión se queda corta y será mucho mayor. “El valor del bitcoin va a depender del uso que se le dé, y de la cantidad de personas que lo empleen, y creo que cada vez van a ser más quienes se interesen en ella”.
¿Refugio o especulación? Si algo caracteriza ahora mismo al bitcoin es una alta volatilidad (Ver gráfico). Tan pronto alcanza los 1.200 dólares, como se desploma hasta los 800. Son muchos los factores que influyen en ello. Por ejemplo, la recomendación del regulador chino a las instituciones financieras del país para que no los aceptaran, conllevó una caída superior al 30%. De ahí que Félix Moreno de la Cova, trader de RF Trading, descarte su utilidad como un vehículo de inversión, al menos, de momento. “Como toda tecnología se puede emplear así. Despierta pasiones, y mucha gente ve posibilidades. Hasta hace nada su capitalización era de 300 millones. Aunque ahora sea cuatro veces más, no se justifica para nada”, añade.

De la misma teoría son los analistas de Bank of America. “Sus fundamentales no se ajustan”, sostienen. No solo eso. Es que en solo un año su valor se ha multiplicado por cien sin motivo aparente, ya que hasta el momento ni se ha convertido en el método de pago por Internet de referencia, ni tampoco su reputación es similar a la que pueden tener valores refugio tradicionales como el oro o la plata -que podría ser la más cercana en cuanto a precio-. Es más, esa reputación “le costará conseguirla”, añaden, “ya que los metales preciosos llevan años como una forma más de patrón monetario e intercambio”.

Si no vale para invertir, y todavía está dando sus primeros pasos en la red, ¿a qué se debe su popularidad? Pues básicamente a esas subidas que hemos visto, y al empeño especulativo de algunos inversores que han visto la posibilidad de hacer dinero muy rápido. Sin embargo, Moreno De la Cova cree que hay que mirar mucho más allá. “El negocio no está en la inversión, está en los negocios que pueden surgir en torno a esta moneda virtual”.

Todos los expertos nos explican que, lógicamente, no la llevaremos en los bolsillos, pero todo apunta a que será una nueva alternativa de pago en los canales on-line. Pero todavía tiene mucho camino que recorrer en ese sentido. Aunque a los más fervientes seguidores les parece ya una moneda, el Banco de Finlandia acaba de asegurar que todavía no puede considerarse como medio de pago, “ya que no tiene un emisor responsable detrás”.