Economía General

Recuperación de Europa, por Olli Rehn

A finales de 2013 podemos mirar atrás y contemplar el año en que la UE empezó a salir de la recesión. Están apareciendo brotes verdes, todavía frágiles, pero claramente visibles. Es evidente que, para muchos ciudadanos europeos, los tiempos siguen siendo muy duros. En gran parte de Europa el desempleo continúa siendo inaceptablemente elevado. No obstante, al comenzar el Año Nuevo, hay más razones para que los europeos nos sintamos seguros y confortados.

No hace mucho tiempo muchas personas consideraban la desaparición del euro como una amenaza real. De hecho, lejos de haber disminuido el número de países que utilizan el euro, a partir del 1 de enero de 2014, habrá uno más, ya que Letonia se convierte en el decimoctavo país en adoptar nuestra moneda común. Hace dos años, Letonia estaba apenas superando una recesión muy profunda, con el apoyo de un programa de la UE-FMI. Hoy en día, es la economía que más crece en la UE.

Otro país que sale más fuerte de un ajuste muy difícil es Irlanda. El 15 de diciembre el país abandonó su programa de apoyo trienal, habiendo abordado con decisión las causas del catastrófico hundimiento de su sector bancario y mercado inmobiliario en 2008. En el tercer trimestre de este año, la creación de empleo en Irlanda alcanzó su ritmo más rápido desde 2007.

También hay signos alentadores en España. El 23 de enero el país saldrá de su programa de asistencia financiera. Su sector bancario está siendo reparado y las importantes reformas económicas están creando las condiciones para una recuperación duradera del crecimiento y de la creación de empleo.

En términos más generales, desde el verano, se está iniciando una recuperación económica en Europa. Esperamos que esta recuperación se haga sentir durante el próximo año. Las cifras más recientes sobre el desempleo muestran que se está invirtiendo la tendencia y resulta alentador que las mayores tasas de crecimiento del empleo en Europa en el tercer trimestre se registraran en Irlanda y Portugal.
Son tres las claves para salir más fuertes de la crisis.

La primera es que Europa debe proseguir las reformas estructurales para crear las condiciones necesarias para aprovechar los beneficios del libre comercio, mejorar la productividad y la innovación, y, por lo tanto, mantener unos niveles más elevados de bienestar económico y social.

En segundo lugar, Europa necesita un sistema bancario que funcione correctamente para apoyar la inversión y financiar los cambios estructurales necesarios. Se están sentando los pilares fundamentales de la unión bancaria de Europa. De este modo se garantizará que nuestros bancos sean sólidos y favorezcan el crecimiento y la creación de empleo por la economía europea.

Y en tercer lugar, tenemos un marco sólido para la política económica y fiscal a nivel europeo. Este otoño la Comisión, por primera vez, evaluó los proyectos de planes presupuestarios de los países de la zona del euro para 2014 — un gran salto adelante en la coordinación de la política económica. También hemos venido haciendo un buen uso de los otros instrumentos que se han puesto en marcha desde el comienzo de la crisis para coordinar las reformas económicas.

En resumen, todos los esfuerzos realizados por los europeos para superar la crisis están dando fruto. Siempre que continuemos el proceso de reformas, Europa puede mirar hacia una consolidación de la recuperación económica en 2014 y en años posteriores.