Economía General

Los españoles siguen enamorados del 600

Estamos rodeados de iPhones y tablets. Automóviles híbridos y eléctricos intentan abrirse paso. Pero lo vintage está de moda, lo clásico se impone, y los coches no son una excepción. ¿Cuáles son los más queridos en España? En la memoria de los españoles está muy presente el 850. Acompañante inseparable de excursiones y viajes, el mítico coche de la firma española SEAT, se lanzó al mercado en 1966. “Aún hoy tenemos muchos clientes que disponen de uno y lo cuidan al máximo. Sin duda es uno de los coches que más ha perdurado en la memoria de todos”, comenta Elisardo Álvarez, Socio Fundador de HTMBoxes. Otro de los coches más queridos es el R8. Un ejemplar de la marca francesa Renault que vivió su boom en la década de los 60 y los 70. Por último, el 600, es otro de los grandes recordados. Aún hoy puede verse algún ejemplar rodando. Se comenzó su producción en Barcelona, bajo la marca Fiat en 1957. Fue el objeto de deseo de muchos.

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¿Qué hace que un vehículo se convierta en clásico? Administrativamente hablando y cumpliendo uno de los tres casos previstos por la Ley, se puede considerar que un vehículo es clásico si han transcurrido más de 25 años desde la fecha de matriculación, está inscrito en el Inventario General de Bienes Muebles del Patrimonio Histórico o es un vehículo “singular” por su rareza o exclusividad. Sin embargo, no todos los clásicos son míticos. Tal vez, el principal condicionante para que un vehículo se convierta en mítico sea la experiencia o relación que se tuvo con él en el pasado. Por ello, desde el punto de vista de un aficionado español, nuestros clásicos no tienen nada que ver con los clásicos norteamericanos. Por supuesto, cuantas más personas hayan tenido una relación con ese modelo más posibilidades tendrá de que sea considerado como tal.

La pregunta es: ¿Nuestro coche actual será un clásico del futuro? Lamentablemente, esto es algo que nadie puede saber. En este sentido, es básico no dejar morir el vehículo por el irremediable paso del tiempo y aunque se desconozca cuál será su futuro, se vive con él el presente en la carretera. Un cuidado óptimo es crucial para la seguridad en la conducción. “Las razones para dar un completo y correcto mantenimiento a nuestros vehículos hoy, son tantas como las experiencias que nos quedan por vivir con él”, comenta Álvarez.