Economía General

Spain is back

¿Qué ha hecho el Gobierno español en estos dos años de mandato? Pues lo primero, y más importante, reconocer que estábamos ante una situación compleja, pero superable. Como todo esfuerzo político, está poblado de situaciones más o menos complicadas. En segundo lugar, se ha conseguido alejar del panorama inmediato todos los peligros que acechaban a nuestro país: entre ellos el del temido rescate financiero en 2012. Es verdad que la situación heredada del Gobierno anterior no era la mejor: un elevado déficit y un altísimo paro. Se había destruido empleo entre 2009 y 2011. La complejidad de hallar soluciones inmediatas chocaba con la dificultad de estar inmersos todavía en una crisis financiera internacional que dificultaba la financiación.

El empleo destruido pertenecía a sectores económicos afectados de falta de productividad y competitividad y llamados a desaparecer, al menos en su configuración actual. Cuestión distinta es el sufrimiento individual de quienes se ven afectados por este torbellino destructivo. Se debe hacer, y el Gobierno así lo considera, un gran esfuerzo por aliviar, dentro de nuestras posibilidades, el sufrimiento de los más desfavorecidos y vulnerables.

Por eso el principal problema que tenía España era lograr implementar una política económica para el crecimiento económico que devolviera la fe en la marca España y la credibilidad de los inversores. Y eso se ha conseguido. El segundo era conseguir establecer los pilares del crecimiento para la generación de empleo.

También se ha logrado. Hemos recuperado el superávit por cuenta corriente y la capacidad de financiación frente al resto del mundo. Hemos vuelto al crecimiento y eso se ha logrado siendo firmes en la defensa de unas políticas fiscales adecuadas.

En estos dos años se han elaborado: la Ley de Estabilidad Presupuestaria y Sostenibilidad Financiera, la ley de Lucha contra el Fraude y la Reforma de las Administraciones Públicas. Se debe abordar la financiación de las comunidades autónomas y la reforma fiscal. Por otro lado, la Autoridad Fiscal Independiente será importante para dar credibilidad a la política fiscal española. Ya se ha hecho una gran ley sobre esta nueva figura que es similar a otras que cumplen un papel semejante en los países de nuestro entorno.

Debemos hacer una política fiscal y presupuestaria para el crecimiento económico. Por el lado del ingreso y por el lado del gasto. Su único objetivo debe ser la generación de empleo neto. El que suscribe ha publicado artículos en revistas científicas internacionales, demostrando en base a modelos econométricos que España estará en condiciones de crear empleo neto de forma inmediata ya que podremos bajar el nivel de paro en casi diez puntos porcentuales en los próximos cuatro años.

Para ello, debemos hacer una reforma fiscal para recaudar más. Necesitamos más recaudación y que nuestro nivel de recaudación sea similar al de otros países europeos. Los impuestos podrán ir bajando, en general, en la medida en que se vayan ensanchando las bases imponibles a través del crecimiento. España es hoy un país de oportunidades, elogiado por la prensa internacional y, lo que es más importante, por las instituciones financieras internacionales. La grandeza de este Gobierno es que ha utilizado las herramientas a su alcance de manera valiente y eficaz. España ha vuelto (Spain is back).