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Ser emprendedor: ¿'boom' o burbuja?

“Da igual lo que te diga el mundo. Mírate al espejo, al fondo del alma, y si crees que vas a tener éxito, lo tendrás”. Toda una píldora de optimismo que Agustín Cuenca, CEO de ASPgems, quiso dar a quienes nadan en un mar de dudas sobre si arrancar o no la senda de emprender en la última edición del Salón Mi Empresa. Aunque advirtió que en el recorrido habrá que hacer cambios, y no faltarán baches. Por ejemplo, los que enumeró Juan Mora, de Sage: horas de trabajo, renuncia a la vida privada, estrés, soledad, aportar el patrimonio personal… “Asumes un riesgo muy alto, pero también supone independencia, libertad y autorrealización”, concretó.

¿Y qué cualidades debe tener una persona para iniciar esta travesía? “Debe ser muy cabezota, muy trabajador y creer mucho en él”, afirmó David Mateo-Sagasta, CEO y fundador de Fórmula ATP. Incluso si la idea ha sido escrita en la servilleta de un restaurante de comida rápida. Porque ese fue el origen de Minube. “Al principio no teníamos muy claro lo que queríamos hacer. Algo así como una comunidad de viajeros. La propuesta de valor la fuimos desarrollando a lo largo del tiempo”, apuntó Raúl Jiménez, su CEO fundador. Una carrera “super larga de fondo”, como él mismo la definió, en la que destacó el apoyo de su mujer en dos aspectos: por un lado, el económico (“ella era la que traía el dinero a casa”); y, por otro, el emocional. “Por eso, el apoyo de la familia es crítico para perseverar”, subrayó. Porque los familiares (para el 42% de los autónomos y el 45% de las pymes), son el principal puntal a la hora de dar el salto, según el Observatorio de Clima Emprendedor, de la Fundación Iniciador y Sage. Otros son la autofinanciación, es decir, los propios ahorros, y los inversores privados. Un dato: el 12% de las pymes conformadas por 6 a 9 empleados ha obtenido financiación de un business angels. Y solo el 7% de los emprendedores ha hecho uso del Plan ICO, según dicho estudio.

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Puesta en valor. Dado que cada vez son más los que se decantan por los inversores privados en busca de financiación, ¿qué buscan éstos para darles al final el sí? “Tienen que creer en su proyecto por lo que deben poner mucha pasión en su exposición y transmitirla”, señaló Elisabeth Martínez, directora de Conector. También es importante que posean experiencia previa en lo que están presentando y polivalencia. “Un emprendedor, al principio, tiene que hacer de todo y tiene que estar dispuesto a todo”, resaltó Iñigo González de Luna, miembro de Comité de Inversores de Ambar. Sin olvidar la capacidad de liderazgo. Un campo que es bastante difícil de identificar. En el caso de Ángel García, CEO fundador de Lanta Digital Ventures, para averiguarlo se basa “en la capacidad que tenga para atraer a gente sin un sueldazo a cambio, y en saber transmitir a los demás su pasión”. Por su parte, Javier Ulecia, vicepresidente de Ascri y socio de Bullnet, hizo hincapié en la labor de equipo: “Tiene que tener la aptitud de asumir que no es bueno en todo y saber dar paso a otros que le puedan ayudar”.

Inversores privados que ponen su punto de mira en proyectos que no sean copycat de otros, que estén centrados en su producto (aunque en ocasiones no sepan cómo venderlo, ni cómo es la competencia), que sean disruptivos, empresas B2B… ¿Y cuáles son los errores que habitualmente cometen cuando llaman a su puerta? Uno de ellos es tocar varias de estas puertas a la vez. Los business angels se conocen, se pasan información unos a otros, por lo que el proyecto puede acabar quemándose. “Deben buscar el inversor ideal dependiendo del momento en el que está el proyecto”, acotó Elisabeth Martínez. En otras ocasiones, lo que detectan es una falta de entrega por parte de todos los miembros del equipo. Por no hablar de las cantidades desmedidas que pretenden obtener poniendo en el otro lado de la balanza un proyecto a medio hacer o unas expectativas de beneficio mínimas. “Con una breve presentación del proyecto no se pueden conseguir 300.000 euros”, sostuvo Ángel García. Hay que justificar muy bien todo lo que se va a hacer y demostrar que se le ha dedicado todo el tiempo del mundo. “En muchas ocasiones no plantean un modelo de negocio completo, ya que faltan aspectos clave como la manera de llegar al mercado o su escalabilidad”, puntualizó Mark Erik Kavelaars, director general de IVC.

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Expertos que quisieron dejar claro que no todos los proyectos son invertibles para el capital riesgo. Aunque matizaron que una negativa no significa que se trate de un mal proyecto. “No somos ONGs, pero tampoco tiburones, porque al final todos lo que buscamos es win-win”, matizó Javier Ulecia.

La ausencia de oportunidades en el mercado laboral fue considerada por los ponentes como una de las principales razones del aumento del número de emprendedores. Un coto que no es privado de jóvenes sin experiencia, sino que es un campo abonado para gente que ya la posee. “Muchos lo hacen como una salida a la situación actual, más que por convicción”, matizó Juan Mora. ¿Boom o burbuja? “Ha venido para quedarse, no va a haber un bajón”, pronosticó Iñaki Arrola, socio fundador de Vitamina K. Y Fernando Moreno, CEO y cofundador de ICSW Group fue más allá: “Los emprendedores son los que tienen que sacar al país de la crisis, pero la ley no ayuda”.

Ambos coincidieron en apuntar que se trata de un ámbito que está moda, incluso con realitys en televisión. “Hay que medir el esfuerzo personal y saber dónde quieres ir. Hay quien piensa que funciona solo, y es muy duro”, recalcó Alejandro Fernández-Luengo, presidente de Marco Aldany. Por eso, fruto de la inexperiencia, y de planes que carecen de recorrido, muchos proyectos acaban cayendo. Pero quien perservera, acaba consiguiéndolo. Un mensaje en el que todos estuvieron de acuerdo.