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Apple contra Samsung y Google: qué bonita batalla

No hace ni dos meses que Samsung lanzó su Galaxy S5 y los analistas exultan con la marcha de la compañía. Gracias en buena medida a este dispositivo, los coreanos comercializaron 85 millones de smartphones en el primer trimestre, más que la suma de sus cuatro siguientes competidores, incluido Apple, según IDC. El éxito del producto plantea dudas sobre la acogida del iPhone 6, que podría estar a la venta en septiembre.

Como se señala en este artículo, la estrategia de Samsung ha sido adelantarse a los nuevos lanzamientos de Apple, ofreciendo al mercado entre dos y tres buenas opciones para contrarrestarlos. Los coreanos renuevan dispositivos cada 6 u 8 meses, mientras que Apple lo hace cada 12 ó 18 meses. Esta táctica explica que el S5 surgiera menos de un año después que el popular S4: así ya hay dos potentes competidores para el iPhone 6, aparezca cuando aparezca.

El atractivo de los nuevos dispositivos y la fortaleza en el marketing que caracteriza a Samsung amenazan las nuevas apuestas de Apple. A favor de la compañía de la manzana está haber reconsiderado su postura en torno a teléfonos de mayor tamaño y las estadísticas, que reflejan que los usuarios de iPhone llevan tiempo sin renovar sus terminales. Un estudio de Morgan Stanley revela que aún hay muchos usuarios con viejas generaciones de iPhone, incluido el iPhone 4, que cuenta con más de tres años de antigüedad. Llama la atención comprobar que en Estados Unidos más de la mitad de los dispositivos que operan en las redes de Verizon y AT&T son iPhone 4 o iPhone 4S.

La fidelidad de estos usuarios les puede llevar a apostar por iPhone 6. Además, de cara a la venta global de terminales, hay que tener en cuenta el acuerdo de Apple con China Mobile, que posee 770 millones de clientes. Según el analista de Seeking Alpha citado anteriormente, todos estos factores podrían llevar a Apple a vender 60 millones de iPhones en un trimestre.

Habrá que ver si los clientes de Samsung se ven o no tentados a cambiarse a un dispositivo de Apple. Frente al impresionante beneficio lucido por los coreanos en el último trimestre -8.24 billones de dólares-, hay que tener en cuenta que sus ingresos de la parte móvil disminuyeron. Si la nueva apuesta de Apple tuviera éxito, no solo impactaría en Samsung. También en Google, que cuenta con su sistema operativo Android como principal ganador de la buena marcha de los coreanos.