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Pasos básicos para convertir tu idea en un negocio

Eureka. Seguro que esta palabra, clásica por antonomasia para reflejar un descubrimiento, ha sido dicha por miles de emprendedores cuando han encontrado una idea susceptible de convertirse en negocio. El principio de un largo camino en el que no faltarán baches y cruces de caminos que, dependiendo la dirección elegida, acabarán conduciendo al éxito o al fracaso. ¿Qué conviene hacer? ¿Qué errores hay que evitar? ¿Qué pasos hay que dar?

Estudio de mercado. Los primeros pasos del proceso tienen que ver con definir el mercado potencial y establecer cuáles serán nuestras señas de identidad. Si no se tiene claro quiénes somos, y a quiénes nos dirigimos, la nave naufragará. Si se carece de la formación adecuada para capitanear el proyecto, asociaciones empresariales o escuelas de negocios pueden servir como salvavidas, ya que cuentan con programas específicos de creación de empresas.

El estudio, si quiere ser fiable, debe incluir una serie de parámetros como la descripción, clientela potencial, análisis de la competencia y barreras de entrada. Por otra parte, el diseño de la imagen corporativa no debe basarse únicamente en el diseño de un logotipo, sino que es conveniente elaborar un manual, aunque sea simple, de identidad corporativa. La misma, ya definida, debe implantarse en tarjetas, sobres, rótulos, uniformes, vehículos, y en envases y embalajes (si hablamos de una empresa industrial).

Plan de marketing. Hay que hacer llegar al mayor número posible de personas los productos y servicios. Por eso, es condición sine qua non realizar un plan de marketing que incluya el tipo de público al que se va a dirigir el producto o servicio, así como la estrategia para darlos a conocer y que despierte interés. De ahí que sea fundamental efectuar un diseño real de la oferta que se vaya a comercializar, matizando los factores positivos y negativos. Asimismo, hay que definir la banda de precios y los márgenes que permitirán ser competitivos frente a la competencia. Y surge la pregunta: ¿cómo vender? puede ser a través de un equipo propio, con representantes, o con redes externas. Una coctelera en la que la combinación de elementos ofrece opciones variadas. Por último, la publicidad. No hay que gastarse miles y miles de euros. Usados con imaginación, los medios disponibles (desde los más clásicos como la prensa local o la radio, hasta las redes sociales) pueden ser la mar de rentables, sin olvidar acontecimientos como ferias, o eventos deportivos y culturales.

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Estudio económico. Es el que marca la viabilidad del proyecto. Si no se disponen, ni se localizan, los fondos oportunos para desarrollar las ideas, éstas acabarán calándose. Cierto que la financiación bancaria, en la actualidad, no permite llenar el depósito como sería necesario. Pero, recientemente, por ejemplo, Banco Santander ha diseñado “Santander Advance”, cuyo fin es potenciar la formación, la internacionalización y la financiación de pymes; Sabadell, por su parte, y con el nombre de “Creer”, asume el compromiso de contestar a cualquier empresario que solicite un crédito en un plazo máximo de siete días laborables; o Bankia, que ofrece 2.000 millones de euros de créditos preconcedidos para pymes y microempresas. No son las únicas opciones: “CaixaNegocios” es el nombre de un nuevo programa de Caixabank cuyo fin es reforzar su relación con comercios, autónomos, profesionales y microempresas; y Banco Popular, en su caso, seguirá apoyando durante 2014 la mejora de la competitividad del tejido empresarial a través de diferentes Líneas ICO. Otros instrumentos son el capital-riesgo, los denominados business angel, y las diferentes ayudas públicas o subvenciones de diferentes administraciones y de la Unión Europea. En el estudio de la gestión económica-financiera, el cálculo de costes y gastos deben ajustarse al máximo para marcas unos precios en los que se prevean los suficientes márgenes para asegurar la rentabilidad.

Gestión de ‘stocks’. Tener un almacén lleno de mercancía no es sinónimo de éxito comercial, sino de inversión paralizada. En un primer momento, el asesoramiento de los proveedores es muy útil para determinar el ritmo de suministro. Pero, ¡ojo! Hay que conocer en profundidad sus niveles de calidad, solvencia financiera y capacidad para cumplir con los plazos de suministro. La negociación de las condiciones de pago no hay que dejarla en un segundo plano, y hay que asegurar disponer de garantías de que los suministradores pueden hacer frente con la velocidad del rayo a necesidades imprevistas. Un buen plan de seguimiento de entradas y salidas de mercancías garantizarán el abastecimiento.

Estructura jurídica. Aunque quiera escapar de los procesos administrativos, no podrá hacerlo. Forman parte del proceso. La constitución de una sociedad requiere el paso por el notario, inscripción en el Registro Mercantil y en la Seguridad Social, liquidaciones de impuestos y licencias del ayuntamiento. Las opciones, en algunos casos, son de lo más variadas: empresario individual, sociedad límitada, sociedad anónima, autónomo, licencias de obras, licencias de apertura… No hay que desesperarse ni pensar demasiado en Mariano José de Larra y su famoso “vuelva usted mañana”.

Equipos de ‘champions league’. El conjunto humano de un negocio es el vehículo para llegar al triunfo. Por eso, definir organigramas, tareas y funciones es primordial para que el motor no se gripe, para ahorrar tiempos y para optimizar recursos. Después vendrá la creación de la plantilla, con sus correspondientes procesos de selección. Y mirar cuáles son las ayudas fiscales y las ventajas que la Administraciones concede por la contratación de determinados colectivos. Las empresas de trabajo temporal proporcionan personal sin que sea necesario un vínculo contractual.

Ubicación y medios. Si se trata de una empresa industrial o productiva, la inversión en equipos y medios técnicos es fundamental; en las sociedades de servicios y comerciales, hay que delimitar las necesidades de locales, mobiliario, instalaciones… Es importante tener en cuenta la ubicación geográfica, bien comunicada (para dar salida rápida a las mercancías), o con el suficiente movimiento de público. Y no escatime en equipos y medios técnicos. Son imprescindibles para cualquier tipo de empresa.