Economía General

El comercio espera su viernes negro

El negro no es un color que tenga connotaciones positivas, al menos, en la cultura occidental. Más allá de su asociación con la elegancia, el imaginario colectivo lo relaciona con el duelo, la tristeza o los problemas. Su presencia tampoco mejora como adjetivo. Solo hay que echar un vistazo a la historia reciente: el 24 de octubre de 1929, conocido como Jueves Negro, marcó el inicio de la Gran Depresión con la caída de la Bolsa de Nueva York. Una situación similar se vivió el 19 de octubre de 1987, Lunes Negro, cuando el Dow Jones Average se desplomó un 22 por ciento, el porcentaje de bajada más alto en un solo día. Sin embargo, también hay excepciones como el “Black Friday” o Viernes Negro.

Esta jornada es la más esperada por los comercios norteamericanos, o al menos lo era hasta antes de la crisis. El Black Friday se celebra el día después de Acción de Gracias, el 28 de noviembre este año, y marca el pistoletazo de salida de las rebajas navideñas. El último viernes de noviembre supone un impulso para las ventas en Estados Unidos, por lo que de negro solo tiene el adjetivo. El término se empezó a popularizar a mediados de los 60 cuando el Departamento de Policía de Philadelphia comenzó a utilizarlo para referirse a las multitudes y atascos que plagaban la ciudad el fin de semana posterior a Acción de Gracias, fecha en la que la localidad también acogía el partido anual entre Ejército y Marina.

De esta manera, lo que en un principio no fue más que una simple expresión de la Policía se ha convertido en una de las fechas más esperadas del calendario por los estadounidenses. La proximidad de las Navidades, las ofertas y descuentos y la fiebre consumista provocan colas en las puertas de los establecimientos desde mucho antes de que abran.

Sin embargo, la crisis también se ha notado en el bolsillo de los norteamericanos y en los últimos años los ingresos del Black Friday no han sido tan elevados como en décadas anteriores. El año pasado, los clientes gastaron una media de 407,02 dólares (unos 322 euros), un 3,9 % menos que el año anterior. No obstante, cerca de dos millones de personas más se decidieron a comprar, lo que elevó la cifra total a 141 millones, según los datos de la National Retail Federation (NRF).

Este año, la organización espera buenos resultados durante la “Holiday Season”, la temporada de rebajas analizada desde el 1 de noviembre hasta el 31 de diciembre. Según sus estimaciones, las ventas crecerán un 4,1 % respecto al año anterior y sería la primera vez desde 2011 que se supera el umbral del cuatro por ciento. Además, las compras online experimentarán una subida de entre el 8 y el 11 %. En total, los estadounidenses gastarán 616.900 millones de dólares (cerca de 489.000 millones de euros) en este periodo.

Al margen del gasto, los ingresos y las ventas, la temporada navideña también crea puestos de trabajo, eso sí, temporales. Estos dos meses de campaña de Navidad, entre 725.000 y 800.000 personas encontrarán un empleo en Estados Unidos.

¿Y en España?

El fenómeno del Black Friday es reciente en nuestro país y carece de tradición. La explicación es sencilla: las rebajas en España estaban reguladas y limitadas por ley a las de invierno y verano. Si en Estados Unidos la “Holiday Season” ayudaba a encontrar gangas para regalar en Navidad, aquí gastábamos el dinero de Papá Noel y de los Reyes Magos en las rebajas de enero.

No obstante, la costumbre americana también se ha colado en los comercios patrios, sobre todo en las grandes superficies y cadenas. “Casi todos los fenómenos nuevos vienen de la mano de la gran distribución, aunque ciudades como Santa Cruz de Tenerife, Logroño o Pamplona están organizando actividades conjuntas”, explica el secretario general de la Comisión de Nuevas Tecnologías e Innovación de la Confederación Española de Comercio, Jesús Reina.

El Corte Inglés se suma por segundo año a la iniciativa y ofrece descuentos de hasta el 40% tanto en textil, electrodomésticos o productos de alimentación. Carrefour arriesga menos con sus ofertas y solo rebajará el 20% en algunos productos. Los Reyes Magos también deberían estar atentos porque en Toys’R’Us algunos juguetes estarán a mitad de precio. Para los que prefieran artículos tecnológicos, Media Markt o Worten pueden ser otra buena opción.

“La campaña de marketing que arropa al Black Friday impacta todo el fin de semana”, apunta Reina. Por tanto, los descuentos no se limitan al viernes sino que también se podrán aprovechar el sábado y el domingo.

Las largas colas a la puerta de los establecimientos, el consumo compulsivo o las peleas por un artículo que muestran las imágenes que año tras año llegan desde Estados Unidos no se vivirán en los comercios españoles. “El consumidor de la crisis o de la poscrisis rehúye de la compra impulsiva, cada vez mira más la relación calidad-precio”, asegura el secretario general de la Comisión de Nuevas Tecnologías e Innovación. Aunque esta actitud no quita para que “caigamos en caprichos accesibles y aprovechemos las ofertas”.

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