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Ventajas y desventajas de trabajar con la pareja

“Ten cuidado cuando hablas con la secretaria del director. Es su mujer”. Esta, y otras frases, se han oído en más de una oficina. No son pocos los españoles, y españolas, que se han conocido en el lugar de trabajo. La mayoría de los expertos dicen que no tiene nada de ventajoso. Son más los inconvenientes que acarrea, que los puntos a favor. Pero te mostramos las ventajas y las desventajas por si, en algún momento de tu vida profesional, en la oficina se te aparece Cupido.

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desconectar

DESCONECTAR

Ocho horas en la oficina. Quizás no en el mismo departamento. Pero si en la misma empresa. Ese puede ser el germen que acabe hacer florecer una relación entre dos personas. Supongamos que es así. Al principio, verse todos los días puede parecer una bendición. Pero, con el tiempo, y si la relación acaba fructificando, supondrá estar 24 horas al día junto a alguien. Eso significa que, a la vuelta a casa, se siga hablando de cosas del trabajo. Es decir, no se desconecta. Trasladar las cuestiones de trabajo al hogar puede ser una bomba de relojería que acabe estallando.

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hucha

LA MISMA HUCHA

Fichar a la misma hora, almorzar juntos, salir y volver a casa en el mismo coche. ¡Qué bonito es el amor! Si la empresa va viento en popa, y a toda vela, estupendo. Pero, ¿qué sucede si los números no salen, si el negocio cojea, y acaban llegando los despidos? Puede darse el caso de que en el mismo ERE la pareja acabe cogiendo idéntico camino, el de las oficinas del INEM. Que la misma fuente sostenga la economía familiar puede ser contraproducente.

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jerarquia

JERARQUÍA

Ya en el siglo XXI, las relaciones entre compañeros no están mal vistas. Se aceptan tanto por los trabajadores como por la propia empresa. Pero digamos que a esta regla no escrita le suele salir un borrón. Y ese no es otro que la relación tenga lugar entre un jefe y su subordinado. Diferentes estudios resaltan que suelen ser más ellas las que se suelen enamorar de sus jefes, o que ellos son los que más se enamoran de ellas. Si se trata de hombres, el porcentaje es inferior. Sea cual sea el caso, los expertos en la materia lo tienen muy claro: hay que trabajar con profesionalidad.

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favoritismos

FAVORITISMOS

Supongamos que existe esa relación entre jefe y subordinado. Para evitar suspicacias, lo mejor es actuar con naturalidad. Y hacer las cosas con sentido común… empresarial. Si hay que premiar a la otra persona, que se haga con todos los fundamentos posibles. Que no haya duda a la sospecha en el caso de que se la ascienda, o se le aumente el sueldo. La mejor forma de dejar de lado las acusaciones de favoritismo es atar todo bien atado. Si se demuestra con pruebas que se lo merece, las bocas permanecerán cerradas. Y en boca cerrada…

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desgaste

DESGASTE

Estar demostrando día a día que se es un buen profesional, relaciones sentimentales aparte, puede suponer una tarea de desgaste importante. Pero también puede ser un desatascador cuando las relaciones no caminan por la senda correcta. Aunque puede parecer increíble, el trabajo puede ser un balón de oxígeno cuando las relaciones de pareja comienzan a navegar por aguas turbulentas. Ayudarse uno a otro en el trabajo puede hacer ver que el uno no puede vivir sin el otro. Aunque convivir en distancias tan cortas también puede ser la mecha que acabe por prender esa dinamita. Y si así sucede, es probable que genere un clima laboral de lo más irrespirable.

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claridad

CLARIDAD

Son muchas las veces en las que los cuchicheos entre los compañeros han dado lugar a situaciones incómodas. Y aunque cada cual es libre de llevar su relación de la manera que le parezca más oportuna, los expertos abogan por seguir una línea de claridad y transparencia. Porque si no lo cuentan los ‘interesados’, otros acabarán contándolo por ellos. De esta forma lo que se evitan son rumores y malentendidos que pueden enrarecer el ambiente. Hay quien opta por la discreción, pero debe hacerse con todas las de la ley, sin dar pistas que den lugar al rumor. Los especialistas tampoco recomiendan la clandestinidad, porque puede ser extenuante.

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tolerancia

TOLERANCIA

Trabajar cara a cara con la pareja también da alegrías. Entre otras cosas, porque puede hacer que aproveches mejor el tiempo, te involucres más, y seas más productivo. Saber que tienes cerca a alguien que en un momento te puede echar una mano, que puede hacer más llevadera la rutina del día a día, levanta la mejor de las sonrisas. Y, sobre todo, hay que ser muy tolerante el uno con el otro. Incluso en aquellas relaciones donde la jerarquía pone a uno por encima del otro.

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normas

NORMAS

Cada uno en su sitio, realizando su trabajo, y sin interferir en el devenir de la empresa. Esa parece ser la premisa por la que se rigen las empresas a la hora de tratar la llegada de Cupido a las mismas. De ahí que no haya un memorándum, unas normas establecidas al respecto. Dejan hacer, por decirlo en otras palabras. Eso no es óbice para que algunas compañías si tengan unas normas al respecto cuando se trata de puestos relacionados con la alta dirección. Sobre todo si la toma de decisiones puede tener ‘daños colaterales’ en el plano empresarial.

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