ANPIER

El fallido imperio del sol
Había que ser tonto para no invertir en energía solar entre 2004 y 2010. O no conocer las potenciales ventajas. Si empleabas 200.000 euros en una instalación, los modelos económicos aseguraban que podías endeudarte sin problemas en un 80-90% de la inversión. Recuperabas el dinero en diez años y ganabas en los quince siguientes. Con esas condiciones, ¿quién no iba a estar contento? El ayuntamiento vendía las licencias; empresas o…