BUENA CARA

Cómo evitar el estrés en el trabajo
Solo de pensar en que, al día siguiente, hay que ir a trabajar, pone los nervios a flor de piel a más de uno. Los orígenes de tal desasosiego pueden ser tan infinitos como el más allá: un jefe absolutista y dictador, un compañero de trabajo que no para de incordiar, otro tiquismiquis… Aunque, en otras ocasiones, es uno mismo el que acaba poniéndose a los pies de los caballos…